.— El Departamento de Trabajo
estadounidense esquivó durante los ocho años de gestión del
presidente George W. Bush su responsabilidad en la protección de los
obreros, reprocha hoy el diario The New York Times.
Un editorial del rotativo señala que durante la administración de
Bush sólo emitieron una ley para proteger a los trabajadores contra
una toxina química, y en ese caso, lo hicieron forzados por una
orden judicial.
Ahora intentan abrir las puertas a nuevas medidas para favorecer
a la industria y dificultar los esfuerzos por limitar la exposición
de los asalariados a niveles perjudiciales de toxicidad, advierte el
periódico.
Refleja que, según documentos revelados por The Washington Post,
un grupo de funcionarios de la agencia da cuerpo en secreto a una
propuesta para debilitar las normas de protección existentes al
respecto.
Aunque las regulaciones federales exigen informar a los
trabajadores dos veces al año sobre las modificaciones en los
estatutos laborales, estos mantienen silencio sobre su iniciativa,
critica el Times.
Agrega que el Departamento de Trabajo prioriza esa propuesta por
encima de otras beneficiosas para los obreros, como nuevas
limitaciones de exposición a sustantivas peligrosas y la atención a
los accidentes con grúas de construcción.