Diez cajas de fósforos, de Anisley Negrín, y Huecos de araña,
de Camila Medina, merecieron el Premio David 2008 en narrativa y
poesía, respectivamente, según se dio a conocer en un acto en la
sede de la UNEAC, al que asistieron Miguel Barnet, presidente de la
organización; Nancy Morejòn, presidenta de la Asociación de
Escritores, e Iroel Sánchez, presidente del Instituto Cubano del
Libro.
Al saludar a los ganadores, Senel Paz, quien tres década atrás
recibió ese galardón, subrayó su importancia en el panorama
literario nacional.
El premio en la categoría de literatura para niños quedó
desierto. (RC)