La planta nuclear francesa de
Tricastin reportó hoy una tercera fuga en menos de un mes, lo cual
aumentó la alarma en este país, donde se apuesta por ese tipo de
energía para enfrentar el encarecimiento del combustible.
Un vocero de la central, administrada por la compañía Socrati,
filial del consorcio Areva, señaló que la evacuación de 127
empleados, tras la fuga radiactiva registrada en el reactor cuatro,
no tiene ninguna incidencia en la salud del personal expuesto a ese
material.
Del total de evacuados, 45 fueron llevados a una enfermería para
atender rastros muy escasos de radiactividad, declaro el portavoz.
El incidente ocurre después que el 7 de este mes se registró una
fuga de agua con material nuclear, el cual desembocó en un río
cercano, mientras el pasado miércoles ocurrió un escape de
partículas atómicas durante el mantenimiento de la central.
Los problemas en Tricastin llevaron al ministro galo de Medio
Ambiente, Jean-Louis Borloo, a reconocer que se registraron unos 115
incidentes menores en las 59 centrales nucleares del país, que
garantizan la producción del 80 por ciento de la energía eléctrica.