La directora del Ballet Nacional
de Cuba (BNC), Alicia Alonso, indicó hoy que América Latina busca
consolidar una escuela de la disciplina con reconocido prestigio a
nivel mundial.
Demostramos que los habitantes de este continente podemos bailar
con gran nivel obras clásicas de estilo romántico contrario al
criterio de quienes solamente nos identifican con la rumba, recalcó
la prima ballerina assoluta en rueda de prensa.
Resaltó que la escuela cubana de ballet cuenta con un enorme
reconocimiento por la disciplina, esfuerzo, tesón y trabajo
constante de sus representantes.
Expresó la satisfacción por mostrar en Venezuela su versión
coreográfica del ballet Giselle tras la última visita a este país
hace 25 años.
Estoy encantada de estar entre amigos y público a los cuales nos
unen fuertes lazos desde 1948 cuando bailé aquí por primera vez,
señaló la artista.
Alonso debutó en Venezuela el 12 de noviembre de ese año en el
Teatro Municipal de Caracas con Giselle y su última interpretación
en la nación suramericana fue el 21 de enero de 1983 junto al BNC.
Ratificó que esa obra, bailada bajo su tutela en varios
escenarios del mundo por grandes compañías, significa mucho para
ella, motivo por el cual, agregó, se siente muy feliz de la cercana
presentación en Venezuela.
La obra se exhibirá los próximos 2,3, 9 y 10 de agosto en la sala
Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño con los roles protagónicos a
cargo de las venezolanas Cristina Gallardo y Cristina Amaral, y los
cubanos Joel Carreño y Javier Torres.
A mí me gustó siempre la actuación, y Giselle me dio la gran
oportunidad de hacerlo plenamente al interpretar a alguien que se
vuelve loca de manera especial, recordó la artista, quien recalcó
que asumió el reto artístico y venció.
Puntualizó que también disfruta mucho otras creaciones clásicas y
modernas pues todas las expresiones de la danza, que manifiestan el
arte por medio del cuerpo, son maravillosas cuando se realizan con
sinceridad.