Praga, la ciudad de Taberna, el poema donde Roque Dalton
deja hablar a los jóvenes reunidos en U Fleku, se2 Strahov, el 25 de
julio de 1947, más de 17 000 muchachos y muchachas procedentes de 72
países hacían historia.
Varias ciudades europeas reeditaban la escena de aquella
inauguración del Festival de los jóvenes, hasta que en 1974 la
Federación Mundial de la Juventud Democrática decidió trascender las
fronteras de ese continente y llevar a La Habana el foro juvenil.
Por la Solidaridad Antimperialista, la Paz y la Amistad fue el
mensaje que levantaron las delegaciones en su recorrido hacia el
estadio Latinoamericano, mientras el pueblo les ofrecía la
bienvenida el día inaugural del XI Festival Mundial de la Juventud y
los Estudiantes. Era el 28 de julio de 1978.
Entre espectáculos, exposiciones, recorridos por la Isla,
encuentros con los Comités de Defensa de la Revolución y con líderes
políticos transcurrió la gran fiesta¼ En
la Casa Club de la delegación cubana, Fidel intercambió varias veces
con los jóvenes.
Treinta años han pasado desde aquella cita, cuya trascendencia
internacional permitió a La Habana volver a abrir las puertas a la
juventud del mundo.