Medidas de excepción
establecieron hoy las autoridades iraquíes en esta capital y en la
norteña ciudad de Kirkuk, por los atentados perpetrados en ambas
ciudades y que causaron 70 muertos y 280 heridos.
Según la agencia de noticias Aswat al Irak, Bagdad estará
sometido a toque de queda desde las 05:00 hora local de mañana hasta
las 05:00 del miércoles y afectará a vehículos y motocicletas.
En Kirkuk la medida se impuso a las 17:00 hora local de este
lunes y concluirá mañana a las 07:00.
Uno de los atentados suicidas con explosivo ejecutados hoy causó
38 muertos y 178 heridos en una manifestación en la ciudad de
Kirkuk, norte de Iraq, contra la aprobación de una ley electoral,
informó la Policía.
Tras la detonación se desató pánico entre la multitud y hubo
disparos en varias áreas donde se concentraban los marchistas, lo
cual aumentó la cifra de afectados.
Ese ataque coincidió con otros perpetrados por tres mujeres en el
noroeste de Bagdad, que causaron 32 muertos y unos 102 lesionados
entre quienes peregrinaban al santuario del Imán Mussa al Kadhem, en
el barrio de Kadhimiyah.
Las atacantes hicieron estallar sus cinturones cargados de
explosivos, tras incorporarse a la multitud que se dirigía al lugar
de culto de los musulmanes chiítas.
Mañana se conmemora el aniversario de la muerte del Imán al Kadem,
ocurrida en el año 799.
En la localidad de Balad Rus, en la oriental provincia de Diyala,
se reportaron cuatro muertos en un atentado con explosivos, informó
la agencia Aswat al Iraq.
Un líder tribal perteneciente a las milicias Sahwa murió este
lunes por disparos de desconocidos en un punto de control en el área
de Al Latifiya, en la sureña provincia de Babel, indicaron fuentes
de seguridad.
Por otra parte, el ministro del Interior iraquí, Jawad Bolani,
afirmó que su gobierno y Estados Unidos están en el camino de lograr
un acuerdo sobre la cantidad de tropas norteamericanas que
permanecerán en Iraq.