El primer taller regional Aniversario 55 de los asaltos a los
cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, tuvo lugar este
sábado en la
ciudad de Bayamo, uno de los escenarios de esos hechos que lideró
Fidel Castro.
Convocado por la dirección nacional de las Brigadas Técnicas
Juveniles (BTJ), el encuentro reunió a miembros de esta agrupación
en las provincias de Las Tunas, Holguín y Granma, para aprender
acerca del grito del 26 de julio de 1953 y la Guerra de Liberación
Nacional (1956-1958).
Rafael Corrales, Rafael Mompié y Nelson Marrero, de la Asociación
de Combatientes de la Revolución Cubana, expusieron, con ejemplos y
anécdotas, la situación que obligó al pueblo a levantarse en armas
contra la tiranía pronorteamericana de Fulgencio Batista.
También señalaron la trascendencia del Día de la Rebeldía
Nacional, pues mostró la lucha armada como vía para liberar al país
de la opresión, y a un grupo de jóvenes dispuestos a encabezar la
epopeya revolucionaria.
Corrales, combatiente urbano, del Ejército Rebelde e
internacionalista, relató cómo, a los 13 años edad, ayudó a algunos
de los jóvenes que asaltaron al cuartel Céspedes, de Bayamo, entre
ellos a Antonio Ñico López, cuando trataban de alejarse de la
ciudad.
Mompié, también veterano del Ejército Rebelde e
internacionalista, recordó que entre las primeras tareas de quienes
ingresaban a la insurgencia, en la Sierra Maestra, estaban las de
aprender a combatir, leer y escribir.
Bárbaro Pérez, funcionario de la dirección nacional de las BTJ,
destacó que el taller se efectuó en el parque-museo Ñico López,
ubicado en el sitio del cuartel Céspedes, para homenajear a
los héroes y mártires del 26 de julio de 1953.
Dijo que el evento tendrá frecuencia anual, y será un nuevo
espacio para relacionar a los jóvenes cubanos con la historia y sus
protagonistas.