Luis Isnaidel Rojas, director de la entidad, declaró que el
principal aporte del colectivo de cara al aniversario 55 del Moncada
es la producción de 14 000 toneladas de harina por encima a las
procesadas en igual periodo del 2007.
Esa cifra representa un ahorro superior a los tres millones de
dólares y es respuesta del Molino Frank País García para enfrentar
la crisis alimentaria mundial y el incremento de los precios
provocados por la conversión de cereales y otros alimentos en
biocombustibles.
La
Empresa Cereales Santiago es un puntal en la producción de harina y
en el beneficio de la soya.
Aquí las reformas tecnológicas tienen un positivo impacto en la
sustitución de importaciones y confieren mayor estabilidad a la
entrega de la materia prima con que se confeccionan el pan y otras
producciones del consumo social en la región oriental.
También dan garantías para que la beneficiadora de soya
suministre el suplemento nutricional que demandan empresas lácteas
de Guantánamo, Granma. Holguín, Las Tunas, Santiago de Cuba y
Camagüey para confeccionar el yogur y parte del helado, los cereales
y otros renglones alimenticios.
En cada una de estas provincias se fabrican como promedio diario
entre 3 y 7 toneladas de yogur con la materia prima que reciben de
esta empresa santiaguera, cuya cobertura es vital para apoyar la
merienda escolar, las dietas hospitalarias y otras responsabilidades
sociales.
Se trata de un esfuerzo estatal por garantizar con calidad y
eficiencia los alimentos básicos a los núcleos familiares en medio
del cerco económico y comercial que mantiene Estados Unidos contra
Cuba.
Aun cuando resta mucho por hacer, el molino beneficia a otros
sectores claves en la elaboración de alimentos, como la cadena del
pan, las fábricas de pastas y caramelos, las industrias cárnicas, el
sector gastronómico y los combinados de la industria pesquera.
La planta número uno procesa hoy casi el triple del volumen total
de trigo que anteriormente molía por jornada; además sus
rendimientos y calidad son competitivos internacionalmente y tienen
un alto reconocimiento social.
Amén de su principal función, está el desempeño del colectivo que
labora en el espigón de la industria, el cual operó en tiempo récord
18 barcos y 126 000 toneladas de mercancías.
Por este muelle han entrado al país el trigo y la soya de la
Empresa Cereales Santiago y el maíz del molino de Antillas, de la
provincia de Holguín.
Como complemento dicha industria entregará las más de 13 000
toneladas de subproductos para la alimentación del ganado vacuno,
los integrales porcinos, las granjas avícolas y las fábricas de
pienso del territorio.
Aquí concluyó el montaje de los 8 silos planificados, que junto a
los existentes permiten almacenar cerca de 44 600 toneladas de
cereales para el consumo humano.
Estas acciones adquieren mayor relevancia si se tiene en cuenta
que el precio de la harina se ha elevado durante el último trienio y
la tendencia es a seguir creciendo.
De hecho una tonelada de este alimento cuesta en el mercado
mundial alrededor de 750 dólares y producirla en Cuba presupone un
ahorro de casi el 30%.
En el país existen otras tres empresas de cereales, una en
Cienfuegos, que es la mayor productora de la nación, y dos en la
capital cubana, que también dan fe de cuánto se hace por ahorrar.
Aunque la total recuperación del sector tomará varios años, estos
resultados contribuyen a suplir la dependencia exterior y al margen
de desarrollar una moderna infraestructura permiten reorganizar una
línea productiva de primer orden para la economía cubana.