El presidente de Venezuela, Hugo
Chávez, y su ministro Ramón Rodríguez Chacín fueron objetivos
militares de los grupos paramilitares colombianos, que pretendían su
eliminación física.
Así trascendió de los archivos contenidos en una memoria USB
supuestamente perteneciente al máximo jefe de las Autodefensas
Unidas de Colombia, Carlos Castaño, cuyo análisis fue concluido por
expertos forenses.
Esa memoria portátil fue entregada la semana pasada a la Fiscalía
General por el paramilitar Éver Veloza, alias H.H, quien dijo se
trataba de un testamento del desaparecido jefe máximo de las AUC.
Según la información, revelada este jueves por el diario El
Tiempo, Castaño da cuenta de la creación de un bloque de las AUC en
Venezuela, al mando de alias Antonio del Billa.
Su principal acción iba a ser la eliminación de Chávez y
Rodríguez Chacín.
Los archivos contienen, además, información sobre los vínculos de
fuerzas paramilitares con el narcotráfico y con miembros del
Ejército colombiano.
El Tiempo indica que en un documento del 11 de septiembre del
2002, Castaño asegura que militares le solicitaron ayuda para
recuperar unas armas que dos suboficiales vendieron a un grupo de
paramilitares.
Además, hay nombres y mensajes a empresarios, periodistas y
funcionarios con los que Carlos Castaño tuvo contacto fluido, indica
el rotativo.
Otros correos se refieren al entonces presidente de la Federación
de Ganaderos, Jorge Visbal, hoy senador, y de José Miguel Narváez,
asesor del Ministerio de Defensa en esa fecha.
Esas personas serían promotoras del proceso de cese al fuego al
que llegaron las AUC para sentarse a negociar con el gobierno de
Alvaro Uribe para su posterior desmovilización.