Las negociaciones de la Ronda de
Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) continúan hoy
aquí sin avances sustanciales en su cuarto día de discusiones,
aunque persiste el interés en lograr un acuerdo.
Pese a que los ministros de Comercio de países de esa agrupación
participantes en esta reunión han intentado acortar las grandes
diferencias que impidieron un final feliz de la ronda desde su
lanzamiento en 2001, los resultados en los debates son casi nulos.
En algunos puntos las posiciones siguen demasiado distantes, dijo
hoy el director general de la OMC, Pascal Lamy, quien añadió que se
trata de cuestiones técnica y políticamente complejas.
Todavía veo grandes divergencias. Veremos durante el día si es
posible superar esas diferencias, declaró por su parte el negociador
jefe de Argentina, Néstor Stancanelli.
En un tema tan importante como las reducción de los subsidios
internos a la agricultura, por parte de la Unión Europea (UE) y
Estados Unidos, estos países realizaron ofertas de recortes, pero
todavía por debajo de las demandas de las naciones emergentes y de
las subdesarrollados.
Mientras, ambas potencias comerciales mantienen sus presiones a
las naciones del Sur para que abran sus mercados a las importaciones
de productos industriales y de servicios.
Observadores comentaron que si no se originan progresos en todos
estos temas antes del receso del verano boreal de agosto, la ronda
de Doha enfrenta el riesgo de sufrir meses o incluso años más de
postergaciones.
Esto último debido a los cambios del próximo año en la Casa
Blanca estadounidense y la Comisión Europea.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió a
Estados Unidos y la UE que se arriesgan a un fracaso de la ronda, a
menos que eleven sus ofertas sobre recortes a subsidios y aranceles
agrícolas.
Lula condicionó un acuerdo a la reducción efectiva de los
subvenciones agrícolas de Washington y a una apertura real del
mercado agrícola europeo.
Se prevé que las discusiones se prolonguen hasta el sábado,
aunque no se descarta su extensión a la venidera semana si no se
logra un consenso.