La Asamblea Constituyente somete
hoy aquí a votación la vigésima Carta Magna ecuatoriana, que
representa el traspaso del modelo neoliberal a un régimen social y
solidario.
La sesión plenaria comenzará a las 10:00 hora local (15:00 utc)
con la presencia de los 130 asambleístas, que tendrán tres minutos,
cada uno, manifestar su apoyo o rechazo a esta legislación, que
consta de 444 artículos.
La votación del nuevo texto constitucional, elaborado en ocho
meses, se realizará en horas de la tarde tras las argumentaciones de
los representantes de la Asamblea, señalaron la víspera voceros de
esa institución.
Esta legislación representa un paso adelante en el proceso de
reformas radicales que impulsa el presidente de Ecuador, Rafael
Correa, quien durante su campaña electoral del 2006 se pronunció por
la instalación de una Constituyente de plenos poderes para cambiar
el país.
Para Correa, la Asamblea fue el mejor instrumento para superar el
neoliberalismo del país y avanzar en la revolución ciudadana.
Se trata del mecanismo para ese cambio profundo, radical y rápido
de las estructuras vigentes en paz, en democracia y
constitucionalmente , resaltó en días pasados el mandatario.
Advirtió que esta Carta Política será sólo una parte de la
transformación necesaria, pues hace falta modificar también las
relaciones de poder en este territorio andino.
Se necesita además un cambio de mentalidad de las personas, lo
cual es más difícil para el desarrollo, aseveró.
Entre otros artículos, la Constitución establece que la política
exterior tendrá como prioridad los procesos de integración regional
y prohíbe la instalación de bases extranjeras en el territorio
nacional.
A diferencia de la anterior legislación de 1998, la nueva amplia
las formas de economía, que podrán ser pública, privada, mixta,
cooperativa, asociativa, comunitaria y familiar, así como prohíbe la
concentración de tierras y el latifundio en Ecuador.
Tras la votación final, la Carta Política será entregada mañana
al Tribunal Supremo Electoral (TSE) en un acto al cual asistirá el
presidente ecuatoriano, Rafael Correa, como invitado especial,
dirigentes de las diversas instancias de poder y el cuerpo
diplomático.
A partir de ese momento, el TSE deberá convocar al referéndum, el
cual se realizaría el 28 de septiembre próximo, para que la
ciudadanía ratifique o se oponga al texto constitucional.