La firma en Moscú de acuerdos
para la participación rusa en la explotación de la Faja Petrolífera
del Orinoco, reafirma hoy la importancia energética de ese
reservorio, considerado el mayor del mundo.
Los acuerdos logrados ayer entre Petróleos de Venezuela (PDVSA)
con Gazprom, Lukoil y TNK-BP -que también abarcan la explotación de
gas costa afuera- coinciden con el anuncio de avances en el proceso
de cuantificación y certificación iniciado en 2005.
Más de cinco mil millones de barriles de petróleo en reservas
fueron anunciado por PDVSA y Lukoil, socias en el proyecto de
cuantificación de reservas del crudo de la Faja Petrólifera del
Orinoco.
El documento explicativo indica que el volumen de las reservas de
petróleo en el bloque Junín-3, cuya extensión es de 678 kilómetros
cuadrados, fue establecido en cinco mil 553 millones 840 mil
barriles.
Las reservas probadas de Venezuela son de 130 mil millones de
barriles, se espera llegar a los 200 mil a fines de años y entre 316
y 320 mil millones para fines de 2009, lo cual ubicará a Venezuela
como el país de mayores reservas certificadas en el planeta.
Se estima que unos 200 mil millones de barriles están ubicados en
la faja del Orinoco, que produce más de 600 mil barriles por día,
con perspectivas de incremento con la utilización de tecnologías
para el procesamiento de su crudo pesado y súper-pesado.
Para su desarrollo, la faja se ha dividido en 27 bloques en
cuatro grandes campos: Boyacá (antiguamente Machete), Junín (antes
Zuata), Ayacucho (antiguo Hamaca); y Carabobo (antes Cerro Negro).
En 2010 el país aspira a llevar la producción, que hoy es de 3,3
mil barriles diarios de petróleo, a cuatro mil barriles y a 5,8 mil
barriles diarios para 2021, para lo cual se proyectan inversiones
por 15 mil millones de dólares.