Una mujer murió hoy por la
explosión de una bomba en la nororiental ciudad de Baquba, mientras
el ejército iraquí anunció para comienzos de agosto una amplia
operación contrainsurgente en esa zona, apoyado por fuerzas
norteamericanas.
Fuentes policiales informaron que el artefacto que causó la
muerte a esa fémina denotó en una carretera en la región de al-Wqiehiya,
distrito de Muqdadiya, en Baquba, cabecera de la provincia de Diyala,
57 kilómetros al noreste de esta capital.
El incidente se registró casi de modo simultáneo a que un
portavoz de las fuerzas de seguridad iraquíes reveló el
desplazamiento de unos 30 mil efectivos hacia Diyala como antesala
de una ofensiva prevista para iniciar allí el 1 de agosto.
Dicha demarcación es considerada un bastión de la red Al-Qaeda en
Iraq, de ahí que la operación castrense tenga como fin limpiar la
región de insurgentes, tanto de esa organización como de las
milicias de la resistencia que todavía operan.
En enero de este año, el ejército iraquí lanzó la operación
Phantom Phoenix en un intento por erradicar las cédulas remanentes
de la red de Osama Bin Laden en Diyala, también escenario de redadas
con idéntico propósito entre 2006 y 2007.
Según se precisó, las tropas estadounidenses en el área ayudarán
a los uniformados iraquíes sólo en la vigilancia, pero estarán
prestas a intervenir, si los nacionales lo solicitan.
A mediados de julio, un vocero del Ministerio del Interior había
adelantado la posibilidad de duros combates en la referida
provincia, sin definir fechas.
La violencia imperante allí es atribuida a los enfrentamientos
entre miembros de Al-Qaeda y los Sahwa, grupos de ex milicianos
opuestos a ésta, pero otras fuentes aseguran se deben básicamente a
acciones de resistencia a la presencia de fuerzas foráneas.
Por otro lado, se conoció que autoridades de la provincia de
Babel impusieron este miércoles el toque de queda en la ciudad de
Hilla para facilitar la operación militar Knights Leap que busca
aniquilar a grupos armados irregulares.
Una acción a amplia escala entre policías y fuerzas militares,
con apoyo norteamericano, tuvo lugar al amanecer y se extenderá por
dos días a las localidades de al-Haswa y al-Asriya, en el norte de
Hilla, unos 100 kilómetros al sur de Bagdad.