Los equipos de Cuba, Estados Unidos y Japón son los candidatos
más serios al oro en el béisbol de los XXIX Juegos Olímpicos de
Beijing, según la calidad que poseen sus nóminas.
Para los cubanos, la cita constituye la oportunidad de
proclamarse nuevamente campeones, tal como lo hicieron en Barcelona
1992, Atlanta 1996 y Atenas 2004, luego de que en Sydney 2000
obtuvieron la medalla de plata.
La novena insular se erige como la máxima ganadora en estos
certámenes estivales, ya que en las cuatro ediciones anteriores
acumulan 33 victorias y sólo tres reveses.
En el caso de los japoneses, un triunfo olímpico ratificará su
clase como monarca del Primer Clásico Mundial, en el que derrotó a
Cuba en la final con pizarra de 10-6, y lo convertiría en el plantel
con los resultados de mayor magnitud en el ciclo olímpico que
concluye.
Si los estadounidenses suben al podio de premiación, aunque sea
para recibir la medalla de bronce, habrán borrado la triste página
de su béisbol en el cuatrienio anterior, en el cual no clasificó
para la lid de la capital helénica.
Con esas condiciones y el incentivo adicional de que la justa del
gigante asiático constituye la despedida de la disciplina bajo los
cinco aros, los tres países anunciaron sus selecciones.
Los antillanos estarán en la lid de Beijing con un elenco
integrado con muchas de las figuras que participaron en el Primer
Clásico Mundial de Béisbol, incluidos varios jugadores con
experiencia en la magna justa deportiva.
Pedro Luis Lazo y Adiel Palma en rol de lanzadores, los jugadores
de cuadro Michel Enriquez, Eduardo Paret y Yulieski Gourriel, así
como el jardinero Frederich Cepeda y los receptores Ariel Pestano y
Eriel Sánchez, despejan cualquier duda en cuanto a las aspiraciones
de los campeones defensores.
Japón no ha hecho menos y su director, Senichi Hoshino, elogió la
fortaleza de su equipo y se mostró optimista respecto al rendimiento
de sus discípulos en la capital china.
Los 24 jugadores de la selección nipona provienen de su liga
profesional y siete de ellos estuvieron en el elenco ganador del
Primer Clásico, siendo nuevamente el pitcheo su renglón de juego más
potente, con 10 serpentineros en su staff.
Una de sus estrellas es el tirador derecho Yu Darvish, de 21 años
de edad, 6,5 pies de estatura y promedio de carreras limpias
permitidas de 1,93 con los Nippon Ham Fighters en esta temporada,
con 500 ponches en 582.1 entradas, y 41 victorias y 18 derrotas.
Los norteños integraron su selección también con jugadores
rentados, de ellos 12 lanzadores, y la base de su preparación ha
sido con sus homólogos de Canadá, quienes también animarán la cita
de Beijing y con aspiraciones de medalla, según adelantó el mentor
Terry Puhl.
Ambos equipos jugarán cuatro partidos en Carolina del Norte a
partir del 1 de agosto.
En el torneo de la capital china con fecha de inicio prevista
para el 13 de agosto, estarán además Holanda, Surcorea, Taipei de
China y los anfitriones, elencos todos con menores opciones de
exhibir sobre sus cabezas la corona de olivo que identifica a los
monarcas olímpicos