Rosa ante la escena imaginaria

PEDRO DE LA HOZ
pedro.hg@granma.cip.cu

Alguna vez esta mujer confesó: "Yo creo que un artista de verdad tiene que pisar las tablas cada cierto tiempo: el contacto con el público es como una reconciliación consigo mismo".

No fue, sin embargo, una escena real la que visitó el último domingo Rosita Fornés, sino la que cada uno de los radioyentes urdió en su imaginación al escuchar a la popular y exigente actriz interpretar en el espacio Teatro (Radio Progreso, 1:00 p.m.) una versión para el medio de Confesión en el Barrio Chino, importante pieza de Nicolás Dorr que le valió en 1984 el premio a la Mejor Actuación Femenina en el Festival de Teatro de La Habana.

El propio Nicolás asumió la adaptación de una puesta radiofónica (Héctor Pérez Ramírez) que se caracterizó por la sobriedad y un diseño sonoro que permitió a los oyentes captar la peculiar atmósfera de la pieza y destacar el trabajo de la Fornés, precisa en sus inflexiones y portadora de una carga histriónica al nivel de su jerarquía interpretativa.

Y es que la Fornés, a quien esta obra le viene como anillo al dedo, le imprime una fuerza singular a los avatares de un personaje que se mueve entre la nostalgia de lo que fue y pudo ser.

Cabe recordar cómo la radio fue uno de los primeros peldaños en la larga y fecunda carrera de la artista, tal como ella misma ha evocado: "Durante los últimos años de la década de los treinta y principios de los cuarenta, trabajé intensamente en la radio. Estuve un tiempo contratada por La hora ibérica de la COCO, hasta que la CMQ me vuelve a contratar. Me dieron un programa muy bonito La galería de la fama. Siempre había una personalidad invitada. Podía ser un artista, también un profesional famoso, escritor, arquitecto, pintor. Yo los entrevistaba, cantaba y presentaba un artista invitado extranjero. Fue allí donde conocí a Pedro Vargas y a otros cantantes famosos. Tenía que hacer un trabajo muy variado. En eso me ayudaron mucho las clases de actuación que estaba dando con Enriqueta Sierra, talentosa actriz y directora, que inició en Cuba el radio-teatro. De esta forma trabajaba y, al mismo tiempo, ampliaba mi horizonte."

De modo que la presencia de la Fornés en Teatro dignificó un espacio que merece, como alguna vez dijimos, máxima atención.

 

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