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Los incesantes ataques aéreos de la aviación de la OTAN y Estados
Unidos prosiguen hoy la masacre de la población civil afgana en las
diversas operaciones militares contra la resistencia a los ocupantes
en esta nación islámica centroasiática.
De acuerdo con líderes tribales y de distritos de la provincia
occidental de Herat más de 50 civiles murieron en las últimas 24 horas
por bombardeos perpetrados por naves estadounidenses lideradas por la
ISAF contra la región de Shindand.
Según portavoces de la Fuerza Internacional de Asistencia a la
Seguridad (ISAF), bajo mando de la OTAN, esos ataques aéreos se
realizaron al suroeste de las localidades de Farmakan y Bajtabad, sin
que causaran daños a los habitantes.
Con anterioridad, las fuentes reportaron que esa operación en
Shindand se desarrolló por fuerzas dirigidas por el Pentágono y
colaboradores afganos, que causaron las muertes a "un número
importante" de insurgentes.
Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Defensa, general de
brigada Zahir Azimi, informó a medios informativos en Kabul que en esa
ofensiva conjunta algunos civiles sufrieron heridas.
En el distrito de Shindand, situado en la provincia de Herat, un
bombardeo de las fuerzas aéreas de Estados Unidos causó la muerte a 51
civiles en abril de 2007.
Sólo en esta semana, los ataques aéreos de Estados Unidos y la OTAN
causaron decenas de muertos y heridos, incluidos mujeres y niños, en
las provincias Ghazni, Farah y Kunar.
Estadísticas de la ONU muestran que unos 800 civiles afganos
perdieron la vida en el primer semestre de 2008 por ataques de las
fuerzas expedicionarias que invadieron el país en octubre del 2001.