Con el propósito de eliminar las barreras que persisten en el
mundo del discapacitado, pedagogos cubanos y extranjeros dejaron
inaugurado hoy, en la ciudad de La Habana, el Congreso Internacional
Educación y Pedagogía Especial.
La educación especial desafía los gravámenes de un mundo que cada
día acentúa más las diferencias entre los hombres por la deficiencia
de no tener, la discapacidad de no poder y la minusvalía de no
acceder a los derechos humanos más genuinos, dijo en la apertura
Santiago A. Borges, presidente del Comité Organizador del evento.
El acto inaugural fue motivo para entregar un reconocimiento
especial a cinco profesoras de la mayor de Las Antillas, que han
dedicado su vida a la enseñanza de niños con Necesidades Educativas
Especiales (NEE).
Una representación de alumnos de escuelas especiales cubanas y
venezolanas ofreció una gala cultural con ritmos típicos de ambos
países a los cerca de 300 delegados y otros invitados al certamen,
provenientes de una treintena de naciones.
Hasta el próximo viernes el Centro de Convenciones de Cojimar
será un espacio para debatir sobre la atención temprana a la
infancia con necesidades educativas especiales; el diagnóstico,
prevención y atención integral de los trastornos de la conducta; la
preparación laboral de los discapacitados y los resultados de las
investigaciones realizadas.
Entre los objetivos del foro figuran analizar las experiencias
cubanas y foráneas en la educación de personas con esas
limitaciones, identificar las prácticas que pueden contribuir a su
desarrollo, y propiciar formas de cooperación internacional que
coadyuven a elevar la calidad de la Educación Especial.
Cada dos años se celebra este congreso, bajo los auspicios del
Ministerio de Educación, el Centro de Referencia Latinoamericano
para la Educación Especial y el Grupo de Intercambio Científico
Educacional de la mayor de Las Antillas