Una treintena de niños con trastornos en la comunicación se
rehabilitaron en la Escuela Especial 16 de Abril, de Guantánamo, y
ya están listos para incorporarse a la educación primaria en el
venidero curso académico.
En el citado centro, único de su tipo en la provincia, se
atienden a pequeños de tres a siete años de edad, con disfunciones
en el lenguaje provocadas por patologías congénitas o adquiridas,
entre ellas, el retardo oral o inmadurez verbal, una de las
alteraciones más recurrentes en la institución.
Reciben también cuidados niños con tartamudez, dislalias simples
y afecciones más complejas, como la disartria —trastorno del habla
producido por lesiones cerebrales— y la rinolalia, defecto de la
fonación asociado al timbre nasal de la voz, por deficiencias en la
inervación del velo del paladar.
Esta escuela se caracteriza por constituir un sitio de tránsito,
donde los niños son asistidos desde edades tempranas, con el
propósito de lograr compensación adecuada y rápida del sistema
fonoarticulatorio, para facilitar la incorporación del pequeño a la
educación general.
En la rehabilitación de estos, maestros defectólogos y logopedas
ofrecen ejercicios favorecedores de la respiración, pronunciación,
ritmo, fluidez y entonación.
Los especialistas se apoyan del empleo de espejos e instrumentos
musicales, para la retroalimentación visual y auditiva, y de juegos,
software y videos, medios que estimulan el lenguaje y generan
singular atractivo en niños de ese nivel.
Como parte del programa, se imparten a familiares conferencias
educativas sobre las características psicológicas y sociopedagógicas
de sus hijos, con el fin de proseguir en el hogar el trabajo
encaminado en la escuela