Las posturas cambiantes de los candidatos a la Casa Blanca, las
contiendas imperiales en Afganistán e Iraq y la situación económica
y social norteamericana centraron el debate este lunes en la Mesa
Redonda Informativa Estados Unidos: las guerras infinitas y los
rejuegos electorales.
En EE.UU. las elecciones resultan un show mediático, por
tanto, un candidato puede cambiar de discurso a lo largo de toda la
carrera electoral, desde las primarias hasta después de concluido el
proceso, a juicio de Juan Casals Llano, vicerrector del Instituto
Superior de Relaciones Internacionales.
El supuesto corrimiento hacia el centro que muchos señalan a
Obama, supone que alguna vez fue de otra tendencia. Obama nunca
estuvo en la izquierda, apuntó Casals, es un hombre del
establishment; no tiene otra opción que abandonar el discurso
populista e ir adecuando su lenguaje a ese establishment ––digo que
es un hombre del establishment porque ha recibido más dinero
de Wall Street que McCain.
La palabra "cambio", tan llevada y traída por el candidato
demócrata, no se plasma en su accionar, sobre todo si se tiene en
cuenta que esencialmente no votó contra la guerra en Iraq. En sus
declaraciones, Obama ha dicho que la opción en esta elección no es
entre izquierda y derecha o entre liberales y conservadores. El
problema para él viene siendo "entre el pasado y el futuro"; con lo
que no dice nada, no se compromete. El establishment, a fin
de cuentas, decide quién será el futuro presidente, precisó.
Para el periodista Reynaldo Taladrid, sin embargo, los equipos de
campaña no son otra cosa que verdaderas maquinarias de cálculo. No
hay ética ni programa, solo números, y la alusión al pasado y al
futuro está bien calculada por los números y las encuestas. El
pasado, añade, representa los ocho años del mandato de Bush, un
verdadero desastre que ha generado rechazo entre los mismos
republicanos.
Según los panelistas, existe un sentimiento de cambio en Estados
Unidos, pero no hay una propuesta concreta que perfile hacia dónde
irán las transformaciones.
Con respecto a la elección del vicepresidente por la parte
demócrata, Taladrid indicó que el equipo de campaña de Obama debe
"balancear", lo que significa que, siendo negro, con un pasado
liberal, requiere como compañero de fórmula a un hombre blanco,
conservador y "duro". Por el momento, las opciones parecen favorecer
al general Wesley Clark, ex comandante en jefe de la OTAN y quien
dirigió la guerra en Yugoslavia.
Lázaro Barredo, director del periódico Granma, refirió que
el candidato republicano, John McCain está desmarcándose de Bush en
torno a algunos asuntos; entre ellos, el tema de la contaminación,
pues dijo estar dispuesto a limitar las emisiones de gases de efecto
de invernadero a la atmósfera.
Cambios operados dentro del equipo de campaña republicano, entre
ellos, el nombramiento de un joven al frente de la misma y la
introducción de la nueva consigna "La patria primero y el partido
después", han incidido sobre sectores indecisos de la sociedad
norteamericana. La estrategia redujo la ventaja de Obama desde un
15% hasta un 4%.
Se proyecta que el debate fundamental estará hacia lo interno del
país, sobre todo los programas económicos, en una nación donde el 1%
de las familias más ricas controla el 40% de la propiedad.
Durante el programa televisivo, Cynthia McKinney, candidata a la
presidencia por el Partido Verde norteamericano, señaló, vía
telefónica, que el sistema en la actualidad no es consecuente, e
indicó que, aunque su Partido es relativamente pequeño, aspira a que
más personas conozcan su plataforma, sustentada en la paz, la
justicia social y la prosperidad económica.
Taladrid refirió que, en medio de un aumento de la organización
de los grupos talibanes y de la violencia contra las tropas
invasoras, el interés se desplaza ahora hacia Afganistán. No son
pocos los síntomas que revelan un agravamiento de la situación de la
OTAN en ese país, cuando un 54% del territorio, según algunas
fuentes, está ocupado por fuerzas del talibán.
Refiriéndose a la guerra en Iraq, Barredo afirmó que Bush quiere
total inmunidad para los efectivos estadounidenses y para los
contratistas que tienen que ver con el petróleo; sin embargo,
incluso en el Parlamento iraquí, varios diputados han dicho que hay
que cumplir las leyes del país y que no debe concederse inmunidad a
las tropas intervencionistas.
Con la idea de mantenerse en el país, con acuerdo o sin acuerdo,
con memorando o sin memorando, el Pentágono anunció que se encuentra
alistando 35 000 hombres como relevo de las tropas en Iraq, agregó.