Alarcón calificó de absurdo pretender imponerle a Cuba un modelo
político que llegaron a convertir en un dogma del siglo XX: la
democracia representativa. Olvidan la crítica demoledora que le hizo
Rousseau muchos años antes, cuando afirmó que esa idea era falsa,
pues una sociedad en la cual unos pocos posean mucha riqueza y otros
ninguna no puede ser democrática; las leyes siempre beneficiarían a
los poderosos sobre las mayorías, añadió.
Igualmente, durante la ceremonia de inauguración celebrada en el
Aula Magna de la Universidad de La Habana, intervinieron Armando
Hart, director de la Oficina del Programa Martiano, una de las
instituciones organizadoras del encuentro, y David Deutschmann,
director de la revista Contexto Latinoamericano.
Hart convidó al estudio y a extraer experiencias de cuanto ha
hecho la Revolución cubana en este medio siglo, pues afirmó que es
el proceso histórico de mayor enseñanza para los revolucionarios y
la humanidad. La primera jornada también propició el debate en torno
a las ponencias José Martí y el pensamiento fundacional de la
Revolución cubana, de Armando Hart; Panorama histórico de la
Revolución cubana, a cargo de Sergio Guerra; y Proyección histórica
de la presencia del Che dentro de la Revolución cubana, de María del
Carmen Ariet.
Hoy proseguirá el evento con diversas conferencias sobre las
relaciones internacionales, la proyección continental y las que
aluden específicamente al diferendo con Estados Unidos, así como
otras que tratan la religión, emigración y cultura revolucionaria.