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Empresa de Cultivos Varios de Batabanó
Tierras paperas sin “tiempo muerto”
Juan Varela
Pérez
juan.pvp@granma.cip.cu
Al cultivo de la papa, por su exigencia, se dedican tierras muy
fértiles. Son áreas que, por lo general, quedaban vacías hasta la
próxima campaña del tubérculo. Se perdía así la oportunidad de
ocuparlas con siembras de ciclo corto y aprovechar las ventajas que
dejan en los suelos el tratamiento y los beneficios aplicados en la
papa.
Hacía
muchos años que esta escena no se veía: en un campo cosechado de
papas a principios de este año, ya se recogen calabazas.
La Empresa de Cultivos Varios de Batabanó, por diferentes
razones, no estaba exenta de ese mal. A la luz de las necesidades de
hoy era preciso erradicar el "tiempo muerto" de esas tierras
—convertidas en semiociosas— y tan pronto terminara de recogerse el
último saco de papa, fomentar nuevas plantaciones e impedir la
proliferación de las malezas.
Hoy a Félix Rodríguez, mientras recoge calabazas en una de las
fincas, le parece un sueño ver productivas las 41,5 caballerías
donde cosechó papa su entidad.
Aclara que no es solo verlas sembradas, si no que ya se cosechan
de calabaza y maíz, mientras el boniato debe comenzar en agosto. Son
cultivos de ciclo corto que, por las características de esas áreas
necesitan una inversión mínima y, responden con buenos rendimientos.
En este caso sus frutos son destinados, en lo fundamental, a ferias
y a los municipios de Cotorro, Centro Habana y el propio Batabanó.
Unas pocas caballerías, dada la rotación normal de la papa, han sido
sembradas de malanga y yuca (ciclo largo).
Reto y compromiso
El reto y compromiso para el futuro es no volver al pasado,
consolidar esa operación y que todo sea de continuidad, como un
sistema.
La
yuca ocupa varias caballerías paperas de las áreas en rotación.
La empresa de Batabanó, es una de las más destacadas del país en
el cultivo de la papa. Sus 328 caballerías cultivables — 270
favorecidas por variados sistema de riego—, sobresalen por recibir,
experimentar e introducir lo nuevo en la ciencia y la técnica.
Devino real polígono de prueba. En cambio, asegura el ingeniero
Nelson Lorenzo Hernández, su director, que esos campos de papa
vacíos, sean cual fuesen las justificaciones, era cuenta pendiente
por saldar. La reacción del resto de las empresas de La Habana ha
sido igualmente positiva.
Es indudable que esa operación y la suma de lo que ahora
cosechamos, influirá en el propósito de alcanzar, al cierre del año,
1 625 000 quintales. Lo acumulado hasta el 31 de mayo (813 000
quintales) confirma la objetividad de su plan anual. Las 275
caballerías sembradas en la primavera, la mayor lograda por Batabanó,
constituyen la mejor credencial.
A tono con las demandas de hoy, los reclamos del Programa
Alimentario y la necesidad de sustituir importaciones, también crean
condiciones, en equipos, semillas y hombres, para sembrar en lo que
resta del 2008 no menos de 50 caballerías de arroz. La finalidad es
autoabastecer la empresa del cereal y entregar una parte a los
mercados estatales y a las ferias.
Producción contra recursos
Esta es una empresa que tuvo dificultades e inconvenientes en la
pasada cosecha.
Las
áreas donde se cosechó papa son aprovechadas para otros cultivos de
ciclo corto.
Los obreros dedicados al tomate se vieron impotentes ante la
lluvia. Las condiciones estaban dadas para cumplir el plan de
entregar a la industria 55 000 quintales y apenas completaron los 22
000. De igual modo, los 400 milímetros registrados entre el 27 de
febrero y el siete de abril dañaron con fuerza, la papa en plena
recogida. Predominaron el exceso de humedad y las zonas anegadas. Lo
que pudo ser la mejor cosecha de los últimos años, en rendimiento
(no pudo pasar de 6 000 quintales por caballería) y en volumen, se
tradujo en la pérdida de 30 000 quintales, cifra certificada por
dirigentes y especialistas.
Son los imponderables y las "sorpresas" nada gratas que el estado
del tiempo depara para los trabajadores de la agricultura,
vinculados al sistema de pago por resultados finales. No por
casualidad la siembra y cosecha de papa, en un país tropical como el
nuestro, tiene lugar en la época más fresca y seca.
Como afirma el director, a más recursos técnicos e insumos
suministrados hay que responder con mayor producción. Flaco favor le
haríamos a la economía si lo invertido queda en letra muerta. La
fuerza laboral no está completa, faltan técnicos —asegura—, pero
tampoco somos "huérfanos" en conocimientos, experiencia e
inteligencia. Con el personal disponible en las 20 unidades que
conforman la empresa, bien organizado, motivado y atendido, podemos
escalar a sitios cada vez más elevados en la provincia de La Habana
y en el país, en producción, eficiencia y costos.
Las justificaciones a nada conducen. Y la historia demuestra que
no es lo que caracteriza a nuestros colectivos y ahora se comprueba
más, porque el "tiempo muerto" en las áreas de papa no tendrá
retorno. |