"Ahora
resulta que podríamos ir a la cárcel por perder una maleta", comentó
Tessie Aral, vicepresidenta de ABC Charters, al St. Petersburg
Times. Tal vez la preocupación de Aral se conjure por la acción de
un juez Federal de Miami que bloqueó la ley estatal 1310, aprobada
por el Gobernador de Florida, que impone nuevas regulaciones
financieras y otras restricciones a las agencias de viajes que
negocian con Cuba.
El recargo debió comenzar a funcionar a partir del 1ro. de julio,
pero el magistrado dictó ese mismo día un requerimiento al gobierno
de Florida, concediendo hasta el miércoles 9 para presentar sus
respuestas a la demanda formulada por, al menos,16 agencias de
viajes, contra los nuevos y elevados pagos exigidos para operar a
las empresas que organizan vuelos y realizan envíos a la Isla y
posteriormente pospuso la decisión judicial para el 25 de
septiembre.
Las nuevas restricciones fueron patrocinadas por el representante
republicano David Rivera, aprobadas por ambas cámaras floridanas y
refrendadas el 23 de junio por el gobernador Charlie Crist.
Según el periódico Progreso Semanal, de Miami, "Rivera es el
hombre de paja de los hermanos Díaz-Balart, quienes a su vez
integran el engranaje de control de la Florida y han sido, según el
propio Bush, un buen consejero. Si no fuese por el cordón umbilical
que une a Miami con Washington DC, Crist, aspirante a vicepresidente
en la candidatura de McCain, no la hubiese firmado, pues ya tiene
demasiada pérdida de apoyo".
Una encuesta de Zogby, publicada por El Nuevo Herald el 24 de
junio, revela que el 52% de los entrevistados catalogó el desempeño
de Crist como gobernador, entre regular y malo.
Las recientes normas se publicaron oficialmente el jueves 26 en
la página de Internet del gobierno estadual, pero las agencias de
viajes y las empresas que alquilan los aviones no pagaron los
depósitos requeridos por ellas, en espera de la decisión judicial.
El vuelo charter programado para ese martes último, pudo
efectuarse solo después de una gran demora en el aeropuerto, por las
airadas protestas de cientos de cubano americanos que tenían sus
pasajes para viajar a La Habana.
La ley, "redobla una serie de controles estatales, establece
nuevos mecanismos de supervisión e impone adicionales primas hasta
de 250 000 dólares, que podrían ser utilizadas por las autoridades
Estatales para investigar a los negocios que venden boletos aéreos y
despachan mercancías regularmente hacia la Isla". También tendrían
que pagar 2 500 dólares por el registro y deben informar
regularmente al Estado de Florida el número de pasajeros que viajen
a Cuba, según los diarios The Miami Herald y St. Petersburg Times.
Pero ninguno de ellos se dio por enterado de los fuertes reclamos
del derecho a viajar que ocurrieron en el aeropuerto y provocaron
que se autorizase el vuelo y la decisión judicial.
El grupo de empresas había presentado el lunes 30 de junio una
demanda ante el juez federal, Alan Gold, contra el gobierno del
Estado. Alegaron que con la medida refrendada por el gobernador
Crist, este se atribuyó funciones normativas que no le competen y
viola los derechos de las compañías, que ya responden a un arbitraje
federal.
"Es una medida inconstitucional en muchos sentidos. Es un ataque
contra empresarios cubano americanos de esta comunidad y la gente
que quiere viajar a la Isla. La medida tiene como fin terminar con
los vuelos a Cuba. No sirve bien al público", dijo el abogado Ira J.
Kurzban, de las agencias de viajes que reclaman la normalización de
las operaciones, durante una conferencia de prensa en el bufete
Kurzban Weinger & Tetzeli en Miami.
La conferencia fue organizada por la Comisión Cubanoamericana por
los Derechos de la Familia (CCDF), creada en el 2004 para reclamar
la derogación de las disposiciones tomadas por el presidente George
W. Bush, a instancias de los congresistas federales Ileana Ros-Lehtinen
y los hermanos Díaz-Balart. Esas medidas redujeron la frecuencia de
los viajes familiares a la nación caribeña a una vez cada tres años
y otras prohibiciones que encuentran creciente rechazo.
Las agencias que reservan vuelos a Cuba denunciaron que las
restricciones podrían causar la pérdida de cientos de empleos
vinculados al negocio, así como provocar un impacto negativo en la
economía de las familias cubano americanas debido a un
encarecimiento de los boletos aéreos hasta de 15%, sin contar los
impuestos. Un pasaje a Cuba podría llegar a costar 700 dólares. Los
demandantes también dijeron que miles de pasajeros podrían quedarse
sin viajar hasta que la situación se solucione.
Tessie Aral, vicepresidenta de ABC Charters, comentó que el único
objetivo de la medida es acabar con el mercado de vuelos entre
Florida y Cuba. "Ahora resulta que podríamos ir a la cárcel por
perder una maleta. Nos acusan de hacer negocios con un país
terrorista y no es así".
"A mí no me cabe ninguna duda de que la ley va en contra de la
reunificación familiar...El congresista Rivera presentó la medida
contra países terroristas para obtener su aprobación, pero está
claro que ha sido algo dirigido contra Cuba específicamente",
expresó Armando García, presidente de Marazul.
Por otra parte, los dueños de las agencias de viajes
puntualizaron que, más allá de las exorbitantes sumas de dinero que
están obligadas a poner en depósito, la ley contiene penalidades que
convierten cualquier error de procedimiento en delitos de mayor
cuantía.
Pedro González, propietario de Cuba Promotions Company en Miami,
dijo al St. Petersburg Times que "no es una ley que acabará con el
comunismo en Cuba (como dicen sus autores), sino que más bien hiere
a las familias cubanas y sus oportunidades de mantenerse en
contacto. Es casi fascista. Crea un efecto contrario pues en el
futuro, en lugar de seleccionar firmas aprobadas por el Departamento
del Tesoro, los clientes deben acudir a agencias menos seguras de
terceros países, como México".
La ley afecta a alrededor de 110 agencias de viajes en Florida,
incluyendo al menos dos compañías de ventas de pasajes de Tampa y se
vaticina, aun en otros estados, que va a tener efecto en las
elecciones en Florida, pues las prohibiciones de viajar al país
caribeño constituyen el reto mayor de los oponentes al trío de
legisladores que han motivado a Bush a dictar las restricciones.
El semanario Peoples Weekly World, de Chicago, recuerda los lazos
de los Díaz-Balart y la Ros-Lehtinen con el ex tirano Fulgencio
Batista, en Cuba, y se refiere a encuestas de junio 18. En el
distrito de Lincoln Díaz- Balart, el 61% se opone a las
restricciones. En el de Mario Díaz-Balart, el 63 % también está en
contra. En el distrito 17, de Broward y Miami-Dade, hay sentimientos
totalmente diferentes que en el pasado: solo el 17% considera el
asunto cubano como tema principal.
En su comentario, Progreso Semanal agregó que las intenciones de
las investigaciones y controles estatales no se harán esperar y
agotarán los fondos de no pocas empresas, llevándolas al cierre con
la subsiguiente paralización de las visitas familiares, ya muy
limitadas gracias a las regulaciones añadidas en el 2004 por Bush.
El presidente no habla de ellas públicamente, pues el repudio sería
nacional.
El tema va cobrando mayor relevancia, pues la Unión de Libertades
Cívicas de Estados Unidos (UCLA por sus siglas en inglés) subrayó la
invasión del Poder estatal (de Florida) en materia federal (de los
Estados Unidos), la separación entre el Estado y el gobierno
federal, como alegan los empresarios. Paradójicamente, es un
atentado a la libre empresa y la economía de mercado.