Historiadores cubanos reiteraron hoy, en la ciudad de Bayamo, que
el levantamiento armado del 26 de julio de 1953 reinició la lucha
para la definitiva liberación de Cuba.
En la primera jornada del evento teórico La Sangre Generosa,
convocado en ocasión del aniversario 55 de la gesta, varios
investigadores explicaron que aquel grito patriótico señaló la lucha
armada como la única vía posible para lograr la verdadera
independencia de la Isla.
También mostró al grupo de vanguardia capaz de encabezar la
guerra, liderado por Fidel Castro, afirmaron.
Viviam Infante, directora del parque-museo Ñico López, sede del
encuentro, precisó que los ataques a los cuarteles Moncada, de
Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, resultaron
reveses militares, pero trascendieron, porque alentaron las
esperanzas del pueblo.
El profesor Armando Yero precisó que Fidel aspiraba a impulsar
medidas progresistas desde el poder, tras el casi seguro triunfo del
Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo); pero vio la lucha armada como
única salida a partir del golpe de Estado de Fulgencio Batista en
1952.
El evento, que finalizará mañana, debatirá unas 20 ponencias
acerca de las acciones del 26 de julio de 1953, la Guerra de
Liberación Nacional (1956-1958) y otros acontecimientos.
Participan, entre otros, investigadores de los museos 26 de Julio
y La Granjita Siboney, ambos de Santiago de Cuba, así como del "Ñico
López", todos ubicados en escenarios de los hechos del Día de la
Rebeldía Nacional