Un débil comportamiento de las lluvias en mayo y junio se refleja
en el acopio de solo 671,5 millones de metros cúbicos de agua para
el 66 por ciento del la capacidad total en la docena de presas de
Villa Clara.
Diego Emilio Abreu, especialista principal de la dirección
técnica en el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en la
provincia, dijo a la AIN que el comienzo del actual período húmedo,
enmarcado de mayo a noviembre, no se presentó pródigo en aguaceros.
En igual fecha del año último, el agua almacenada en el
territorio villaclareño superaba el 80 por ciento de la capacidad de
embalse, reflejo de una temporada normal de lluvias.
De enero a junio precedente solo alcanzaron el promedio histórico
de precipitaciones los municipios de Corralillo, Encrucijada,
Caibarién y Cifuentes mientras Ranchuelo fue el de peores
resultados.
Abreu explicó que aún quedan cuatro meses a la temporada húmeda
de Cuba y en lo que resta de julio y agosto puede incrementarse la
caída de agua de la atmósfera y mejorar las condiciones en los
acopios del líquido.
Según el especialista, las sequías y las etapas lluviosas suelen
suceder de manera cíclica pero se observa una disminución de las
precipitaciones, acentuadas por el calentamiento global.