La ministra de Industria Básica, Yadira García, destacó hoy que
Cuba cuenta con garantía energética y seguirá multiplicándola con el
avance de la economía y el ahorro de la electricidad y el
combustible.
García rindió un amplio informe ante el plenario de diputados de
la Asamblea Nacional del Poder Popular, que sesiona previamente al
Primer Período Ordinario de Sesiones de la VII Legislatura, señalado
para mañana.
Al referirse a uno de los principales programas de la Revolución
Energética, señaló la sustitución de nueve millones de bombillos
incandescentes por otros ahorradores en forma gratuita y la
posterior venta de tres millones para reposición.
Actualmente, el trabajo se realiza en centros laborales donde ya
se instalaron 525 mil luminarias ahorradoras, a la vez que, con el
mismo fin, continúa el cambio de equipos electrodomésticos a la
población, elevado actualmente a 21 millones de unidades.
La instalación de seis mil 299 grupos electrógenos de emergencia
garantiza hoy la energía a centros vitales como hospitales,
estaciones meteorológicas, unidades de producción y de bombeo de
agua, escuelas y otros, con seguridad y estabilidad, dijo.
Esta modificación del antiguo sistema de generación se basa en la
sustitución de las viejas termoeléctricas, quedando en
funcionamiento sólo las de mayor eficiencia e incluye la
incorporación al sistema nacional de energía de grandes grupos
electrógenos.
Entre los resultados señalados está la eliminación del bajo
voltaje, algo que benefició a 761 mil familias y el proyecto de
extender ese logro este año a todos los municipios de la nación.
Para ello se trabaja fuertemente en la rehabilitación de las
redes lograda ya en un 65 por ciento, programa en el cual el Estado
invirtió 545 millones de dólares, junto al avance en la explotación
de parques de energía renovable y en el uso creciente de la solar.
La titular de la Industria Básica informó, igualmente, sobre el
incremento en la exploración y producción de petróleo y gas, así
como de la sustitución y uso racional de equipos de transporte.
Finalmente, García consideró como el más importante de todos los
programas aquel que conlleve el ahorro de combustible y
electricidad, especialmente en los sectores estatales como un aporte
trascendente a la Revolución Energética.