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Unos 400 rebeldes armados tomaron hoy 14 rehenes, entre funcionarios
locales y militares, luego de sitiar una estación de policía en la
región tribal del noroeste de Paquistán, informan aquí medios
periodísticos.
Por otro lado, las explosiones de tres bombas en la localidad de
Bajo Kurram provocaron al menos siete muertos y una docena de
heridos, reportó la agencia oficial Prensa Asociada de Paquistán (APP).
El secuestro ocurrió después que el grupo armado dirigido por
Mullah Hakeem, segundo del comandante paquistaní Baitullah Mehsud,
sitió el miércoles durante horas el recinto policial de Doaba,
distrito de Hangu, en la Provincia de la Frontera Noroeste.
De acuerdo con el canal de noticias Dawn, en la estación se
encontraban unos 35 agentes y los insurgentes pusieron fin a la
acción luego de negociar con las autoridades locales, pero al
retirarse se llevaron a los 14 rehenes.
Aparte de esos cautivos, mantienen a siete funcionarios de la
junta de administración hidráulica de esa región y a un oficial de
la inteligencia militar, retenidos desde la última semana de junio.
Las autoridades locales, según trascendió, dan pasos para
resolver pacíficamente el problema de los rehenes, aunque Dawn
indicó que el ejército despachó un batallón al área de Doaba a
petición del gobierno provincial.
La insurgencia amenazó a la población de la zona para tener los
comercios cerrados y mantenerse dentro de sus viviendas.
En cuanto a los bombazos en Bajo Kurram, acontecieron en Arwali,
Kach y Mengak donde bulle un enfrentamiento entre dos grupos
religiosos de diferentes denominaciones islámicas, precisó la APP.
Después de las explosiones las fuerzas de seguridad pusieron bajo
alerta las localidades de Parachinar, Sadda y otras zonas de Bajo
Kurram.