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Las bajas estadounidenses en Iraq ascendieron a cuatro mil 115 al
morir hoy un soldado a consecuencia de la explosión de un artefacto
dinamitero colocado en la carretera, reveló el ejército de
ocupación.
Este el segundo militar norteamericano que pierde la vida en el
país del golfo Pérsico en julio, por las heridas sufridas en la
detonación, informó a la agencia de noticias Voces de Iraq el
portavoz Abdel Latif Rayan.
El mando castrense anunció horas antes en un comunicado que por
lo menos cuatro empleados de una compañía extranjera al servicio del
ejército de Estados Unidos murieron y ocho resultaron heridos al
explotar una bomba en Mosul, en el norte de Iraq.
Los trabajadores viajaban en un vehículo por una de las
carreteras del sur de esa ciudad cuando fueron sorprendidos por la
detonación de un artefacto dinamitero.
El texto no identifica la nacionalidad de las personas ni la
empresa para la cual estaban contratados.
En el país mesopotámico laboran más de 100 mil presuntos civiles
al servicio del Pentágono en múltiples misiones, muchos de los
cuales han muerto en acciones de la resistencia, según fuentes
coincidentes.
Soldados iraquíes, de otro lado, dispararon a mansalva contra un
grupo de personas y causaron heridas a por lo menos 12, quienes
intentaban entrar por la fuerza a una oficina gubernamental para
reclamar el pago de sus salarios, que dejaron de recibir hace dos
años, dijo la policía.
Fuerzas estadounidenses, por otro lado, dieron muerte a un ex
oficial del ejército de Sadam Husein como parte de una operación de
seguridad en la localidad de Shurgat, provincia de Salahedin, sin
que fuera revelada su identidad.
Al noreste de Bagdad explotó una bomba en una tienda de ropa para
mujeres en la ciudad de Baquba, provincia de Diyala, donde murió una
persona y otras 16 sufrieron heridas, informó la policía.
Un comando suicida causó la muerte ayer de una decena de personas
y heridas a otras 17 en esa urbe.