El clérigo chiíta iraquí Moqtada
al Sader y sus seguidores manifestaron hoy su satisfacción ante la
posibilidad de que el gobierno logre acordar con las tropas de
ocupación estadounidenses un calendario de retirada.
Bagdad y Washington negocian un marco jurídico para la
permanencia de los soldados norteamericanos y el establecimiento de
más de 50 bases en este país del Golfo Pérsico.
Las declaraciones oficiales indican que la administración del
primer ministro Nuri al Maliki condiciona la conclusión del proceso
a la presentación de un programa de evacuación de los soldados
foráneos que encabezan el contingente multinacional.
Según la agencia de noticias Nina, los leales a Sader "apoyan
cada acción que apunta al retiro de las fuerzas extranjeras del
país".
Salah al Ubaydi, portavoz de Moqtada, hizo precisiones respecto
al escenario político que sucederá a la retirada "porque los
partidos tendrán así un estatus sobre la base del apoyo popular y no
por el (respaldo) de los estadounidenses", agregó el vocero.
También Salim Abdullah, por el Frente de la Concordia, la mayor
formación política de la comunidad sunita, dijo que su agrupación
"concuerda con el gobierno sobre su orientación hacia un calendario
para el retiro" de las tropas extranjeras.
Abdullah se refirió, además, al anunciado reemplazó que
realizarán las fuerzas de seguridad cuando se marchen los soldados
norteamericanos.
La víspera, Al Maliki afirmó que las negociaciones con Estados
Unidos "están todavía en curso y la actual dirección es la de lograr
un memorando sobre el retiro de las tropas norteamericanas o un
calendario para la salida".
Contrario a la opinión iraquí, el Departamento de Defensa en
Washington respondió que por el momento no se puede establecer un
plan con fechas para la evacuación de sus tropas, porque eso
-apuntó- depende de la evolución de la situación en este país árabe.