Por lo menos cuatro empleados de
una compañía extranjera al servicio del Ejército de Estados Unidos
murieron hoy y otros ocho resultaron heridos al explotar una bomba
en Mosul, en el norte de Iraq.
Los trabajadores viajaban en un vehículo por una de las
carreteras del sur de esa ciudad cuando fueron sorprendidos por la
detonación de un artefacto dinamitero, señala un comunicado del
mando estadounidense.
El texto no identifica la nacionalidad de las personas ni la
empresa por la cual estaban contratados.
En este país mesopotámico laboran más de 100 mil presuntos
civiles al servicio del Pentágono en múltiples misiones, muchos de
los cuales han muerto en acciones de la resistencia, según fuentes
coincidentes.
Tropas norteamericanas ,con el apoyo del ejército local,
iniciaron a principios de mayo una operación en Mosul para intentar
contener a las fuerzas rebeldes.
Al noreste de Bagdad, de otro lado, explotó una bomba en una
tienda de ropa para mujeres en la ciudad de Baquba, provincia de
Diyala, donde murió una persona y otras 16 sufrieron heridas,
informó la policía.
Un comando suicida causó la muerte ayer de una decena de personas
y heridas a otras 17 en esa urbe.
La atacante fue una mujer que se introdujo en el mercado Mafraq e
hizo estallar un cinturón de explosivos adosado a su cuerpo en el
momento de mayor concurrencia, informaron fuentes de seguridad.
Hace menos de 20 días otra fémina fue protagonista de un suceso
similar también en Baquba al inmolarse cargada de dinamita y
provocar el deceso de 15 personas y más de 40 sufrir lesiones.
El mando estadounidense reveló también que capturaron a tres
supuestos miembros de Al Qaeda que trabajaban en el Ministerio de
Tecnología y Ciencia, en esta capital.
Dos de los tres detenidos son hermanos y fueron apresados después
de la orden emitida por el Ministerio del Interior por su presunta
implicación en ataques e intimidación en los barrios capitalinos de
Karrada y Rashid.