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Un equipo de abogados de Panamá anunció hoy que presentará mañana
ante los tribunales un recurso para demandar a Estados Unidos la
inmediata extradición de cuatro terroristas de origen cubano.
Los acusados, entre ellos el connotado criminal Luis Posada
Carriles, fueron trasladados a la ciudad norteamericana de Miami el
26 de agosto de 2004, tras ser indultados por la entonces
presidenta, Mireya Moscoso.
El perdón presidencial fue declarado inconstitucional el lunes
último por la Corte Suprema de Justicia, cuyos magistrados le dieron
carácter retroactivo, para que los juicios vuelvan al estado en que
se encontraban en 2004.
El caso no está cerrado, nunca lo estuvo, porque había una
demanda de inconstitucionalidad (contra el indulto), precisó el
jurista Rafael Rodríguez, miembros del grupo de abogados
querellantes.
Posada Carriles, Pedro Remón, Gaspar Jiménez y Guillermo Novo,
fueron arrestados en la capital panameña en noviembre de 2000
durante la X Cumbre Iberoamericana, cuando planeaban asesinar al
presidente cubano, Fidel Castro.
El abogado Julio Berríos apuntó que la demanda de extradición
está enmarcada en un tratado bilateral de 1904 sobre el tema, el
cual se mantiene vigente y rige las relaciones de Panamá y Estados
Unidos en ese asunto.
Está bien claro (en el tratado) que si Panamá solicita la
extradición de un delincuente, hay que ordenar el arresto de esa
persona, con fines de extradición, afirmó.
Berrios subrayó que Estados Unidos está obligado a cumplir con
sus compromisos con otros estados y enviar a los cuatro criminales a
Panamá, donde deben cumplir una condena a ocho años de cárcel
impuesta en 2002.
Los abogados querellantes apelaron ese fallo, pues explicaron que
el juez no contempló al menos dos delitos, que hubieran elevado la
sanción a 13 años.
Otro de los abogados, Ascanio Morales, destacó que el fallo de la
Corte Suprema reconoce que el indulto de la presidenta Moscoso
desconoció los derechos de las víctimas.
Morales representa en la querella a los caciques del pueblo
aborigen Kuna Yala, quienes se sentaron en primera fila en el acto
popular con el líder cubano en el Paraninfo de la Universidad de
Panamá.
Posada Carriles y sus cómplices planearon volar el lugar con más
de 30 libras del poderoso explosivo C-4, comprobaron los
investigadores del fallido atentado.
La decisión de los abogados fue respaldada por catedráticos
universitarios, dirigentes sindicales y estudiantiles que acudieron
a la conferencia de prensa.