Decenas de miles de menores
estadounidenses son enviados a cárceles para adultos, donde sufren
maltratos y terminan transformados en delincuentes, asegura hoy el
diario The New York Times.
Según un editorial del rotativo, semejante medida forma parte de
una histeria desatada en los años 90 del siglo pasado, como
respuesta a una supuesta ola de criminalidad juvenil, que nunca
llegó a materializarse.
Desde entonces -precisa la fuente- las autoridades estatales
adoptaron un sistema judicial totalmente divorciado del Acta para la
Prevención de la Delincuencia Juvenil, iniciativa aprobada en 1974,
destinada a humanizar el tratamiento penal brindado a niños y
adolescentes norteamericanos.
Además de la violencia, muchos de esos menores son víctimas del
racismo, lamenta el influyente periódico.
De acuerdo con el Times, corresponde al Congreso de este país
poner fin a dicha situación, a través de una ley que prohíba el
confinamiento de niños en prisiones de mayores.
Un proyecto recientemente presentado en el Senado, aunque con
limitaciones, al menos introdujo acciones alentadoras, comentó el
diario neoyorquino.