Continúan trabajando en el estadio Pedro Marrero para dejar listo
el alumbrado con vistas a los tres partidos mundialistas a partir de
agosto, a la misma intensidad que lo hace en la cancha el técnico
alemán Reinhold Fanz, quien ha implantado tres sesiones diarias de
entrenamiento de cara a esta semifinal de la Confederación de Norte,
Centroamérica y del Caribe de Fútbol (CONCACAF).
Fanz prosigue observando jugadores y habría convocado a cinco más
para la segunda fase de preparación de cinco semanas en Alemania,
que iniciará el próximo lunes con una expedición de 25 futbolistas.
Al parecer, por un problema de tiempo, no prolongará el periplo a
África en esta ocasión.
Sus tres primeros partidos en esta segunda ronda camino al
Mundial de Sudáfrica-2010 Cuba los jugará de noche en casa, en un
escenario donde no se actúa en ese horario hace una veintena de
años, si la memoria no falla a algunos. Además, podrá desarrollar
otros desafíos y torneos domésticos con la luz artificial, y la
anhelada ausencia del sol abrasador en un deporte de tanto ritmo en
un tradicional contexto de agudo calor.
Cuba tiene posibilidades de lograr uno de los dos cupos de su
llave, donde EE.UU. es el principal favorito para avanzar a la final
hexagonal del 2009. Será la primera vez que la selección absoluta
estadounidense viaje a la Isla a un encuentro oficial. En 1991, en
los Juegos Panamericanos, estuvo aquí su equipo nacional juvenil.
En el Marrero, Cuba recibirá el 20 de agosto a Trinidad y Tobago
(que dirige el colombiano Francisco Maturana), el 5 de septiembre a
EE.UU. y el 10 a Guatemala. De visitante lo hará el 11 de octubre en
EE.UU, el 15 en Guatemala y el 19 de noviembre en Trinidad.
Autoridades deportivas locales han tomado nota para evitar que a
la hora de estos juegos en el salón aledaño a las gradas de nuestra
cancha se celebren las conocidas actividades bailables, cuyos
decibeles quiebran la atención de los espectadores en los 90 minutos
del partido y no dejan escuchar las notas de los himnos nacionales
de las selecciones respectivas. Aunque no se disputarán en días
sábado o domingo, no está de más la preocupación.
Los otros dos grupos están integrados por México, Jamaica,
Honduras y Canadá y el C por Costa Rica, Haití, y Suriname.
Clasifican dos por sector a una final entre febrero y octubre del
próximo año, también en compromisos de ida y vuelta, que darán tres
papeletas al Mundial. Una cuarta opción la disputará CONCACAF con el
quinto puesto sudamericano.