Según José Alemán López, gerente de la entidad, la millonaria
cifra fue posible, en 83 días continuos de operaciones, gracias a la
instalación de un turbogenerador recuperado, del año 1923, que
estaba en desuso en un central villaclareño, lo que permitió
prescindir de la electricidad aportada por el SEN.
Una experiencia anterior se había aplicado hace dos años cuando
se puso en marcha uno con similares características y quedó
completamente inutilizado por una avería de gran envergadura,
precisó Alemán.
ALFICSA tiene capacidad nominal para procesar 90 000 litros
diarios, pero con la novedad tecnológica se eleva ese volumen.
Uno de los clientes mayores de la destilería, a nivel nacional,
es la industria de la perfumería de la firma Suchel Camacho. Otra
parte de la producción se utiliza en los rones de alta calidad y de
forma más reducida en la elaboración de fármacos.
Con el aprovechamiento del Dióxido de Carbono que antes se
expulsaba a la atmósfera, se instaló allí una planta de bebidas
refrescantes, actualmente en puesta en marcha, la cual será la mayor
del país, con capacidad para más de 20 toneladas diarias.
Desde que comenzó ALFICSA entregó las vinazas, un desecho, para
la producción de levadura torula, destinado al alimento animal. En
tanto, los residuales de esta fábrica han sido utilizados
tradicionalmente en el Antonio Sánchez en el fertirriego de las
plantaciones cañeras de esa empresa azucarera.