Los participantes en la XXV Convención Constitucional del
Congreso Canadiense del Trabajo, efectuada en Toronto, ratificaron
su solidaridad con Cuba y condenaron el bloqueo del gobierno
norteamericano a la Isla.
La declaración afirma que es una violación de las normas
internacionales la entrega de fondos de la Oficina de Intereses de
EE.UU en La Habana a los llamados disidentes de la Isla.
La XXV Convención del Congreso del Trabajo de Canadá se pronunció
porque se le de el castigo que merece al convicto terrorista
internacional radicado en Miami, Luis Posada Carriles, protegido por
la actual administración de Washington.
Los mil 797 delegados sindicales participantes exigieron al
gobierno canadiense mantener la tradicional política exterior
independiente hacia Cuba, dirigida a la edificación de relaciones de
amistad y basadas en el respeto mutuo.