El presidente ecuatoriano, Rafael
Correa, afirmó hoy que explorará las posibilidades de romper todo
diálogo con la Unión Europea (UE), por la aprobación de una polémica
ley de expulsión de inmigrantes.
Vamos a responder y fuertemente, ya basta que nos pisoteen y nos
humillen; que hubiera pasado si nosotros aplicáramos las mismas
leyes cuando nos invadían los europeos tras la segunda guerra
mundial, resaltó Correa.
En su cadena de radio de cada sábado, realizada desde Lago Agrio,
en la provincia amazónica de Sucumbíos, rechazó la normativa de
retorno aprobada por el Parlamento Europeo, que persigue el encierro
y expulsión de los indocumentados extranjeros.
El mandatario puntualizó que como presidente de turno de la
Comunidad Andina buscará consenso para emitir un comunicado de
rechazo de la región.
Se pronunció, asimismo, por suspender las negociaciones de un
acuerdo de cooperación político-comercial que mantiene la CAN con la
UE.
¿Qué tenemos que hablar con una unión de países que criminaliza a
los inmigrantes?, ¿qué difícil sería hablar?, haciéndonos de la
vista gorda en derechos humanos, con esa doble moral de la Unión
Europa, incluso, voy a explorar la posibilidad de cortar los
diálogos con la UE, enfatizó.
Correa recalcó que la directiva que eufemísticamente Europa llama
de retorno es una normativa de vergüenza, que criminaliza a ese
continente, el cual fue cuna del humanismo, de las luces.
Esa Europa que promueve la globalización, la libre movilización
de mercancía, de capitales, ahora mete preso a los seres humanos que
se quieren movilizar libremente en sus territorios, aseveró al
acusar a sus gobernantes de mantener una doble moral.
Correa saludó la posición española, cuya secretaria de Estado
para la Cooperación Iberoamericana, Trinidad Jiménez, dijo aquí que
su país no aplicará esa normativa.