Mientras
miles de jóvenes de todas partes de América Latina alzaban sus voces
en la ciudad argentina de Rosario en pos de un continente unido,
mientras los cantautores latinoamericanos León Gieco, Daniel
Viglietti, Vicente Feliú, Gerardo Alfonso y Eduardo Sosa llegaban a
la cuna del guerrillero para celebrar la vigencia del pensamiento de
un hombre a quien lo injusto no le fue indiferente, la voz poderosa
del tenor español Antonio Comas atravesaba el teatro Karl Marx, en
el estreno mundial del poema épico del maestro José María Vitier,
El cantar del caballero y su destino, dedicado al aniversario 80
del natalicio de Ernesto Che Guevara.
Antonio Comas fue invitado especial para ofrecer su talento en la
velada central por el nacimiento del guerrillero argentino, que bajo
el guión y dirección artística general de Silvia Rodríguez Rivero,
contó con la participación de Javier Zalba (saxofón), Ruy López-Nussa
(drums), Jorge Reyes (bajo eléctrico), Luis Bárbaro Rodríguez
(percusión) y Marita Rodríguez (teclados).
"Cuando
José María Vitier me propuso participar en esta obra acepté
enseguida porque se trataba de su música y, sobre todo, de rendir
tributo al Che Guevara en la víspera de su natalicio. Su figura
forma parte del imaginario de muchos artistas españoles. Por eso fue
un momento muy emotivo cuando subí al escenario del teatro Karl Marx,
donde intentamos explicar el pensamiento del Che no con palabras, ni
discursos, sino desde la música. La intención era evocar el
humanismo de hombres como él. Si el público lo percibió así sería lo
más grato que podría haberme pasado", dijo Comas a Granma en
la tarde de ayer, pocas horas antes de partir hacia Barcelona, su
ciudad natal.
La noche del viernes vio como este artista desempeñaba el papel
de Caballero acompañado de casi 100 músicos y de las voces de los
coros Nacional de Cuba y Exaudi y la soprano Bárbara Llanes. Una
actuación que "revestía una carga simbólica muy importante", y que
parecía estar esperando desde hace mucho.
"El personaje del Caballero —dice Comas— es muy poético y entra
completamente en el mundo de los sentimientos. Durante el concierto
sentí que crecía a través de la figura del guerrillero argentino y
de los motivos que lo llevaron a dar su vida por los demás, a vivir
por un ideal y a morir por el".
Poseedor de una exitosa carrera en el universo de la ópera a
partir de su debut en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, Comas
explica que no existe ninguna contradicción en "recordar al Che
desde la tradición operística que implica mi condición de tenor, a
pesar de que actualmente la ópera a nivel internacional se liga
mucho al dinero, a los grandes teatros, a los vestidos y las joyas.
Pero la ópera en sus inicios era un género absolutamente popular, lo
conocía todo el mundo y todos tenían acceso a escucharlo. Por eso
sería muy bonito que recuperara sus raíces y volviera a abrir sus
brazos a todos por igual".
Y antes de partir hoy hacia España Comas expresó su deseo de que
esta obra comience a recorrer el mundo para que muchas personas
escuchen El cantar del caballero y su destino.