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Más de 300 menores guatemaltecos fueron procesados este año por
cometer delitos graves, lo cual muestra una tendencia al alza respecto
a períodos anteriores, según datos del Organismo Judicial publicados
hoy aquí.
Hasta el 3 de junio último los dos juzgados de adolescentes en
conflicto con la ley reportaron cada uno alrededor de 160 casos de
robos, secuestros, asesinatos, extorsiones y narcoactividad.
De mantenerse esta tendencia, los expedientes de menores implicados
en faltas graves ascenderán a más de 600 al finalizar el año, casi 100
más que los registrados en 2007.
Los sociólogos atribuyen este fenómeno a la pobreza, la falta de
oportunidades de trabajo y la baja tasa de escolaridad, sumado a la
pérdida de valores en la sociedad guatemalteca.
Raquel Zelaya, de la Asociación de Investigación y Estudios
Sociales, demandó del Ministerio Público investigar a fondo caso por
caso a fin de determinar la autoría intelectual de estos hechos e
identificar a quienes utilizan a los menores para delinquir.
En el Congreso de la República algunos diputados impulsan la
promulgación de una ley para combatir la participación de jóvenes en
violaciones graves.
El parlamentario Gudy Rivera denunció que el crimen organizado
emplea a niños y adolescentes para cobrar extorsiones, trasladar
drogas o hacer tareas de vigilancia en operaciones de narcotráfico.
Mientras, el ex candidato presidencial Alejandro Giammatei propone
sancionar a los padres cuando conozcan actos ilícitos de sus hijos y
no hagan nada para impedirlos o se beneficien de ellos.