En
los días finales de este mes de junio nuestra música estará de fiesta
al celebrarse del 26 al 29, en diferentes escenarios de la capital
cubana, el XIII Encuentro Nacional de Septetos, dedicado a homenajear
el aniversario 120 del natalicio de Ignacio Piñeiro, con la
participación de más de 20 agrupaciones de este tipo de formato de las
14 provincias del país y del Municipio Especial Isla de la Juventud.
Amplia es la programación del evento, en la que figuran, además, el
Simposio Ignacio Piñeiro In Memóriam (26 y 27 de junio, en La Casa de
Cultura de Plaza) y el Encuentro de Treseros (el 28, en La Casa
Estudiantil Universitaria).
Como gustaba decir el desaparecido musicólogo Odilio Urfé, la obra
y aportación más importantes hechas por Ignacio Piñeiro, el llamado
Poeta del Son (La Habana, 21 de mayo de 1888–12 de marzo de 1969) a
nuestro acervo musical fue el Septeto Nacional, al cual le dedicó los
destellos de su gran talento y que ha mantenido su legado bajo la
dirección del cantante Eugenio Rodríguez (Raspa). Ignacio también le
aportó al complejo sonero una riqueza armónica y tímbrica. Fácilmente
se pueden distinguir dos grandes etapas en su evolución histórica.
Él creó la Clave Náñiga y fue pionero en transformar la guajira. La
primera que hizo en tiempo de son y en dos por cuatro fue Alma
guajira, en 1927, con gran impacto y continuada por Eliseo Grenet,
Fernando Collazo y otros compositores. Ahí están también las célebres
agrupaciones que fueron orientadas por su singular talento: La Clave u
Orfeón Popular El Timbre de Oro, el Coro de Rumba y Guaguancó Los
Roncos y la Comparsa folclórica El Barracón.
Ignacio, hijo de Marcelino Rodríguez Sánchez, natural de Grado,
Asturias, y la negra cubana Petrona Martínez, nació en el rumbero
barrio de Jesús María. Lo de Piñeiro le viene de su época de
carretonero, cuando con su hermano Prudencio transportaba las
mercancías que llegaban en barco al puerto de La Habana, hasta la
bodega de Piñeiro. Nombre que él adoptó para su labor artística, y que
ya el pueblo le había asignado: Ahí vienen los de Piñeiro.
Aunque nacido en Jesús María se crió, sin embargo, en Pueblo Nuevo,
donde abundaban los Cabildos y allí empezó a bailar rumba. Desde
pequeño comenzó a frecuentar los Cabildos, a la salida de la escuela
primaria. En música fue autodidacto. Respondiendo a una pregunta sobre
su mejor recuerdo dijo: "Lo guardo de cuando en los barrios trabajaba
por amor al arte".
La alborada del Primero de Enero de 1959 trajo un vuelco a su vida.
"La Revolución no solo ha significado lo mejor para mí, sino también
para mi familia. El que todos ellos tengan su presente y futuro
asegurados, es mi mayor satisfacción", comentó en una ocasión.
Ignacio Piñeiro, al que los temas de la Patria, la mujer cubana y
su belleza, así como de la campiña criolla, dominaron obsesivamente su
vasta producción sonera, nos dejó otros muchos aportes. El más
reciente: su Asturias Patria Querida, estuvo inspirado en la
memoria de su padre, nacido en aquella tierra, y que se convirtió en
un éxito tras su estreno en el Cinema España de Santander, el 3 de
octubre de 1929 y con los años derivó en el Himno de ese Principado de
España, como fue reconocido en el III Congreso Mundial de Asturianía.