La garantía en la continuidad de estudios a los más de mil 700
bachilleres graduados este curso en Ciego de Ávila, avala el sistema
educacional cubano como uno de los mejores del mundo.
A los egresados de la enseñanza preuniversitaria aquí el Estado
socialista les dio la oportunidad de escoger entre decenas de carreras
en la educación superior, en las cuales se incluyeron más de medio
millar que requirieron examen de ingreso.
La tercera parte de los que concluyeron el duodécimo grado optaron
por Medicina, licenciatura en Enfermería, Estomatología y tecnologías
de la salud, lo cual además de incrementar el número de profesionales
del sector favorecerá la ayuda a otras naciones.
A los estudios pedagógicos se incorporarán en septiembre unos 335
jóvenes de uno y otros sexos, quienes fortalecerán los claustros de
maestros en una provincia con déficit de personal docente.
Otros se decidieron por ciencias informáticas, humanidades,
agronomía, economía, medicina veterinaria, riego y drenaje e
ingeniería pecuaria.
Entre las 16 escuelas de la enseñanza media superior en el
territorio sobresalen por la calidad del proceso docente la Cándido
González, la de instructores de arte Manuel Suárez, la de ciencias
exactas Ignacio Agramonte, la Antonio Luaces y la prepedagógica
Patricio Sierralta.
En esos centros prosiguen su aprendizaje más de seis mil 500
alumnos de décimo y undécimo grados, quienes se preparan para las
pruebas finales con el compromiso de una elevada promoción.