Tal éxito se debe, según destacó Isidoro Padilla, director
provincial de Salud, al trabajo desarrollado por médicos,
enfermeras, hogares maternos y decenas de especialistas, quienes
derrochan ingenio para que prevalezca la vida en el lomerío.
Dicha labor, también posibilitó que, en la zona del Turquino,
perteneciente al municipio de Manicaragua, se mantenga en cero la
mortalidad infantil en la última década, gracias al esfuerzo
mancomunado de todos los que tienen que ver con el Programa de
Atención Materno Infantil (PAMI) en el territorio.
Al cierre de mayo, la tasa de mortalidad de la provincia es de
3,2 por cada mil niños nacidos vivos, una de las más bajas del país,
según destacó la doctora Belkis Lorenzo, al frente del PAMI en Villa
Clara, quien destacó que además de Manicaragua, otros cinco
municipios mantienen en cero las defunciones infantiles.
En estos momentos concluye la remodelación de los 38 consultorios
médicos con que cuenta el Plan Turquino, en los que laboran los
médicos generales integrales, importante eslabón del sistema de
atención primaria en la montaña.