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La administración del presidente George W. Bush ignora su
responsabilidad de brindar atención médica a los indocumentados bajo
su custodia, asegura hoy el diario The New York Times.
Como cualquier otro ser humano, los inmigrantes ilegales detenidos
deben recibir los cuidados sanitarios elementales, sin embargo, el
actual ejecutivo parece olvidar dicho compromiso, lamenta un editorial
del rotativo.
Según la fuente, en el sistema carcelario diseñado para encerrar a
dichos extranjeros abundan los maltratos, la falta de personal
especializado, el secretismo, la ineptitud y la carencia de estándares
de salud.
Muy pocos estadounidenses saben lo que pasa en esos lugares,
advierte el influyente periódico, el cual recuerda la muerte de
indocumentados bajo circunstancias sospechosas.
El Times cita el caso del guineano Boubacar Bah, quien falleció
luego de sufrir una fractura craneana y permanecer más de 14 horas sin
recibir atención.
Igual de trágica resultó la historia del salvadoreño Francisco
Castañeda, añade el medio neoyorquino.
De acuerdo con el diario, Castañeda tenía cáncer, dolencia
tardíamente diagnosticada y tratada por las autoridades.
A pesar de las críticas, la Casa Blanca reacciona con lentitud y
opta por colocarse a la defensiva, en vez de mejorar las condiciones
de vida de los inmigrantes recluidos, apunta el rotativo.
Reportes oficiales cifran en 66 los indocumentados muertos bajo
custodia gubernamental entre enero de 2004 y noviembre de 2007, hechos
en su mayoría sin esclarecer totalmente, según organizaciones
humanitarias.
Senadores y representantes norteamericanos impulsan en el Congreso
una ley destinada a garantizar el cuidado médico de los inmigrantes
ilegales encarcelados en Estados Unidos, comenta el Times