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El gobierno libanés descartó hoy el establecimiento de negociaciones
de paz con Israel por considerar que los puntos de contradicción entre
ambos están recogidos en las resoluciones de la ONU.
Todas las cuestiones bilaterales están regidas por resoluciones
internacionales, sobre todo la 425 y la 1701 del Consejo de Seguridad
y "no pueden ser objeto de negociaciones políticas", expresa un
comunicado oficial.
"Israel debe retirarse de los territorios que continúa ocupando.
También debe respetar la soberanía de Líbano sobre su territorio y su
agua, liberar a sus detenidos y suministrar mapas de las minas y de
las submuniciones (...) para que el acuerdo de armisticio entre
nuevamente en vigor", agrega el texto.
Esas declaraciones constituyen una respuesta al llamado hecho la
víspera por el primer ministro israelí, Ehud Olmert, a favor de
negociaciones de paz bilaterales.
"Yo estaría contento si después del anuncio de las discusiones con
Siria, el gobierno libanés anunciara que está dispuesto a abrir
discusiones bilaterales directas con Israel", declaró el jefe de
gobierno, citado por un alto responsable de su oficina.
En octubre de 2006, luego de la última guerra israelí-libanesa,
Olmert ya había propuesto a su homologo libanés, Fuad Siniora, un
encuentro directo para hablar de paz, el cual fue rechazado por éste,
recordaron medios de prensa.
Siniora rechazó esta oferta, afirmando que "Líbano será el último
país árabe en firmar la paz con Israel", citaron las fuentes.