Una resolución sobre Puerto Rico aprobada por el Comité de
Descolonización de la ONU, fue calificada hoy de gran victoria
política por representantes del movimiento independentista de ese
pueblo.
Edwin González y José Berrios, de la Misión del Movimiento
Independentista Nacional Hostosiano en La Habana, dijeron que este
es un paso sustancial hacia la autodeterminación de la isla
borinqueña, que ya cumple 110 años de ser una colonia de Estados
Unidos.
Ambos valoraron que —por primera vez— representantes de casi
todos los sectores políticos y sociales del pueblo boricua
estuvieron en la discusión del estatus de Puerto Rico, incluido el
gobernador Aníbal Acevedo Vila y los líderes legislativos, entre
otros.
Asimismo, fue muy positivo que casi por unanimidad estuvieran de
acuerdo en la urgencia de que el Gobierno norteamericano permita
pronunciarse a los puertorriqueños sobre su futuro político,
explicaron González y Berrios en una conferencia de prensa.
La resolución se aprobó este lunes en Nueva York y reafirma el
derecho de Puerto Rico a la libre determinación e independencia, si
así lo desea el pueblo.
Impulsado por Cuba y Venezuela y aprobado por los 27 miembros del
Comité, el texto llama a la Asamblea General de la ONU a examinar
"de manera amplia y en todos los aspectos" el caso colonial de
Puerto Rico, sometido a Estado Libre Asociado de EE.UU. desde 1953.
El texto insta además a que se devuelvan los territorios de
Vieques y Ceiba, utilizados para realizar maniobras militares.
Desde 1972, este Comité ha reconocido el derecho de Puerto Rico a
su independencia y libre determinación, con 26 resoluciones que han
sido ignoradas por los gobiernos de turno de la Casa Blanca.
Ahora se enfatiza que se trata de un derecho inalienable del
pueblo borinqueño, sobre el que la comunidad internacional puede
pronunciarse, por lo cual se descalifica el argumento de Estados
Unidos de que es una cuestión interna o doméstica, reiteró González.
Puerto Rico fue una colonia de España hasta 1898, cuando pasó a
ser una jurisdicción norteamericana, cuyo Congreso extendió esa
ciudadanía a los boricuas en 1917.
Sin embargo, no pueden votar en las elecciones presidenciales o
legislativas de la metrópoli, y su estatus político limita la
autonomía de la isla en asuntos como las relaciones internacionales,
moneda propia y otros.
La Casa Blanca había concluido en el 2005 que el futuro de la
isla depende solo del Congreso estadounidense.
En la conferencia de prensa, Berrios alertó de distintas
maniobras políticas de fuerzas anexionistas que pretenden convertir
a ese pueblo en el estado número 51 de Estados Unidos.