Mientras Bush lleva a niveles jamás vistos el gasto militar de la
nación situando la economía del país al borde del desastre, "al
menos" 65 millones de estadounidenses carecen de asistencia de
salud, un récord absoluto que afecta en particular a los jóvenes,
revela un informe del Commonwealth Fund, una fundación privada que
investiga las políticas sanitarias.
El estudio indica que el número de ciudadanos sin una forma
cualquiera de asistencia sanitaria aumentó un 60% en cuatro años, de
16 millones en el 2003 a 25 millones el año pasado, por las
políticas ineptas de quien propone destruir el sistema de seguridad
social de Cuba.
Por otro lado, el costo de los programas de salud comprados por
los ciudadanos a empresas de seguro ha aumentado como promedio en
casi un 90% desde el 2000.
Según otro estudio del Commonwealth Fund, la cantidad de jóvenes
adultos que carecen totalmente de seguro médico aumentó de nuevo en
el 2006. Más de 13 millones de personas de 19 a 29 años no tienen
seguro médico (ni público ni privado) en Estados Unidos. Mientras,
los contribuyentes norteamericanos tienen que alcanzar la edad de 65
años antes de tener algún acceso al programa de asistencia médica
llamado Medicare.
El propio gobierno de Bush reconoce que 47 millones de personas
no tienen cobertura médica, en un país de 300 millones de habitantes
que se pretende el más avanzado del mundo.
Los números se vuelven aún más alarmantes entre los adultos
jóvenes hispanos y negros que tienen mucho más probabilidades de
estar sin cobertura médica que los "blancos" (en EE.UU. un hispano
NO está considerado blanco para los fines de las estadísticas).
El 23% de los jóvenes "blancos" carecen de seguro mientras la
cifra se dispara a 36% y a 53% entre los negros y los hispanos.