GUATEMALA,
10 de junio.— Al menos 10 millones de personas en Latinoamérica
pasaron a engrosar la lista de pobreza como consecuencia del
incremento de los precios del petróleo y los alimentos, afirmó hoy
aquí un responsable del Banco Mundial (BM).
Durante una conferencia de prensa ofrecida en esta capital, el
director gerente del BM, Juan José Dabout, declaró que de esa cifra
unos 800 000 pertenecen a Centroamérica.
El funcionario reconoció como uno de los asuntos determinantes el
uso del maíz y el trigo para producir biocombustibles, lo cual ha
generado un incremento del precio de estos granos básicos, con
repercusiones negativas sobre todo para los más pobres.
Es importante reconocer que este es un fenómeno mundial, creado
por las personas y por lo tanto hay una responsabilidad de los
países y de los gobernantes para poderlo corregir, dijo.
Sin embargo, eludió referirse al impacto en el incremento de la
pobreza que han tenido las políticas neoliberales y los ajustes
estructurales impulsados por el Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional.
Interrogado por PL sobre los pronósticos para la región, estimó
Dabout que por lo menos hasta el 2015 los precios seguirán altos y
no se avizora una rebaja sustancial.
De persistir esta crisis, aseguró, el mundo podría retroceder
siete años en la lucha contra la pobreza.
El director gerente del Banco Mundial, quien realiza una gira por
Centroamérica, se reunió aquí con el presidente, Álvaro Colom, el
vicepresidente, Rafael Espada, y con representantes de la empresa
privada y del gabinete económico.