.—
Cuba exigió hoy a Estados Unidos la derogación incondicional de todas
las disposiciones vigentes promulgadas para establecer, mantener y
reforzar el bloqueo económico, comercial y financiero aplicado a la
isla caribeña.
Durante el noveno examen de la política de Washington en la
Organización Mundial de Comercio (OMC), el ministro consejero de Cuba
ante organismos internacionales en Ginebra, Jorge Ferrer, tuvo a su
cargo una intervención medular sobre el tema.
El fin del bloqueo sería la única solución para abolir la
incompatibilidad de la legislación estadounidense con las normas de la
OMC y para que cese la más larga violación de un integrante a los
principios del GATT y del Sistema Multilateral de Comercio, anotó.
Ferrer comentó que en su informe se dice que Estados Unidos sigue
estando firmemente comprometido con la OMC como personificación del
sistema multilateral de comercio libre, transparente y basado en
normas .
Sin embargo, la realidad de la política comercial del gobierno de
Washington dista mucho de tales declaraciones formales y se parece más
a la política de haz lo que yo digo y no lo que yo hago, recalcó el
diplomático cubano.
Recordó que en un documento de la General Accountability Office
(Contraloría) de 2007, se reconoce que el gobierno de ese país aplica
sanciones a 20 países y el bloqueo contra Cuba constituye el conjunto
de sanciones económicas más abarcadoras.
En virtud del bloqueo, ( ) Cuba no puede exportar, ni importar
ningún bien o servicio de Estados Unidos, con excepción de la
importación de alimentos sujeta a un riguroso y complejo sistema de
licencias del Gobierno por cada operación, explicó.
Cuba no puede utilizar el dólar en sus transacciones comerciales;
no tiene acceso a los créditos, ni puede realizar operaciones con
instituciones financieras multilaterales y regionales, añadió.
Indicó que la persecución feroz contra cualquier empresa o
institución comercial o bancaria extranjera que pretenda establecer
relaciones económicas, comerciales o financieras con instituciones
cubanas, demuestra el alcance extraterritorial del bloqueo.
En ese sentido, argumentó que la proyección extraterritorial del
bloqueo prohíbe a las subsidiarias estadounidenses de terceros países
mantener cualquier tipo de transacción con empresas cubanas o con sede
en Cuba.
Se estima que las afectaciones del bloqueo al comercio exterior
cubano superaron los mil 350,3 millones de dólares entre el segundo
trimestre de 2006 y el primero de 2007 y el daño económico directo
acumulado en casi 50 años supera los 90 mil millones de dólares,
puntualizó.