Para
los 169 presidentes municipales del Poder Popular la tradicional
reunión anual de trabajo con la dirección del Gobierno resultó de
mucha utilidad al posibilitarles información, intercambio y, sobre
todo, perspectivas inmediatas o mediatas para hacer frente a
necesidades básicas acumuladas.
Los temas examinados, desde los relacionados con la defensa, nos
recuerdan que tenemos que estar preparados porque no podemos olvidar
el escenario hostil en el cual nos hemos desenvuelto durante medio
siglo, hasta los que siempre nos enorgullecen cuando se pasa revista a
la colaboración internacionalista de más 341 000 cubanos en 150 países
desde 1963, e incluidos los que forman parte de su cotidiano bregar
con la población —vivienda, abasto de agua y saneamiento, producción
agropecuaria, transporte y viales, atención primaria de salud y
revolución energética, entre otros.
En la última jornada de este sábado, se discutieron las
manifestaciones de indisciplina social, que van desde el irrespeto a
la convivencia —música estridente a decibeles insoportables hasta los
incumplimientos reiterados del cuidado del entorno—, hasta la
ocurrencia de actos vandálicos contra bienes y servicios que tanto
cuestan al país —ómnibus, teléfonos públicos, torres del tendido
eléctrico, contenedores de basura, instalaciones deportivas¼
— e ilegalidades.
Ante los hechos referenciados, de naturaleza delictiva común e
incluso contrarrevolucionaria, quedó claro, una sola ha de ser la
respuesta: actuar enérgicamente contra las comisiones de tales
violaciones, sin perder un minuto, sin admitir tolerancias. No puede
proliferar la impunidad.
Las indisciplinas sociales, dijo Carlos Lage, secretario del
Consejo de Ministros, son una seria amenaza a la seguridad y
tranquilidad ciudadanas, y si no se enfrentan con energía ahora,
mañana serán un problema mayor. Hay que hacer lo que haya que hacer
contra ellas, no podemos darles espacio porque van directamente en
contra de la Revolución.
En la clausura del encuentro, presidido por José Ramón Machado
Ventura, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de
Ministros, y de Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea
Nacional, Lage resumió ideas y orientaciones a incluir por los
presidentes municipales y provinciales del Poder Popular en su diario
quehacer:
· Hay algo que no puede esperar y que es imprescindible rescatar
para que cualquier programa tenga éxito: la disciplina en la ejecución
de las obras.
· Máximo control de los recursos materiales en la obra. Control
administrativo y control obrero. Antes de preguntar si la obra se
termina en la fecha acordada, hay que preguntar y comprobar si hay
robo, y no hablo de faltantes, ni desvío de recursos, utilizo el
término adecuado. La primera tarea de un jefe es que no le roben.
· Una jornada de 8 horas en la construcción con alta productividad
debe ser el objetivo.
· La primera prioridad en la asignación de recursos, tanto en la
producción como en los servicios, es el mantenimiento. Lo que tengamos
hay que dedicarlo primero a mantener y luego a crecer.
· Los Consejos de la Administración de las provincias y municipios
y los organismos de la Administración Central del Estado, debemos
comprender que para avanzar hay que consolidar.
· Podemos y debemos hacer un mayor esfuerzo para atender y
responder los planteamientos de la población. En el Consejo de la
Administración de cada municipio se debe analizar, uno por uno, cada
planteamiento del actual proceso de rendición de cuenta de los
delegados, el primero de este mandato. Lo que no tenga solución, o
falte información para responder, debe ser elevado a la provincia, que
hará lo mismo y luego en reunión del Consejo de Ministros evaluaremos
los resultados de ese proceso.
· El control de los recursos y el ahorro de todo, y en particular
del combustible y los alimentos, se convierten en algo esencial,
decisivo, impostergable.
· Cuando la conducta personal en el trabajo y fuera de él, de
ustedes y de los dirigentes a ustedes subordinados es intachable,
estamos ganando la mitad de la batalla. La capacidad de influir en los
demás, las condiciones para frenar la corrupción, la realización de un
trabajo eficiente, solo es posible a partir del ejemplo.
· La verdad hay que buscarla en el contacto con el pueblo. La
población es quien conoce la realidad de lo que sucede y quien puede
aportar la solución de los problemas. Hay que saber escuchar, estar
listo en todo momento para atender una opinión, detenernos cada vez
que oímos algo diferente a lo que pensamos.
· Es justo aspirar a que mejoren nuestras condiciones de vida, pero
hay que aspirar con los pies en la tierra. Solo trabajando más,
trabajando mejor, ahorrando más, planificando mejor podremos triunfar.
Al final, se conoció un mensaje de Raúl a los participantes y se
envió otro al querido Comandante en Jefe, en nombre de los
presidentes. Fue, sin duda, el mejor colofón.