En opinión de los delegados, las potencialidades para lograr
mayores volúmenes de entrega del sector existen en el territorio,
ahora les toca a los productores explotar tierras e instalaciones con
eficiencia, dejar a un lado el voluntarismo y las prácticas
irracionales en favor de lo que es más inteligente, aconsejable y
utilitario, con la convicción de que a la luz de las realidades
actuales, garantizar la autonomía alimentaria es, por sobre todo,
asunto de seguridad nacional.
Los asistentes al cónclave coincidieron en que la respuesta ante la
tendencia alcista de los precios de los productos y en particular los
destinados al consumo, es el incremento del número de hombres
directamente vinculados al campo, rescatar y poner a producir las
tierras ociosas o pobremente explotadas y aplicar los mejores
resultados de la ciencia y la técnica. Importante resulta sacarle el
máximo provecho a cada recurso y multiplicar el ejemplo de quienes
logran cosechas voluminosas, con elevados rendimientos por área.
Entre las experiencias positivas que salieron a relucir en el
encuentro sobresale la Empresa de Cultivos Varios de Güira de Melena,
que este año producirá casi tres millones de quintales de cultivos
varios, como resultado de un proceso de perfeccionamiento en el cual
sobresale la vinculación del pago de acuerdo con los resultados
productivos de cada agricultor.
En tal sentido, José Ramón Machado Ventura, Primer Vicepresidente
de los consejos de Estado y de Ministros, llamó a no cogerle miedo a
los altos salarios y aplicar la experiencia donde quiera que sea
posible, siempre, y cuando se traduzca en resultados concretos, y no
se regale el dinero, lo que exige más control de quienes dirigen.
Es verdad que La Habana alcanza el 33% del volumen de las cosechas
de todo el país; y que su acopio de viandas, hortalizas y granos al
cierre del 2007 totalizó 773 000 toneladas, pero en tanto la provincia
asume la responsabilidad de cubrir los requerimientos propios y de la
Capital, está obligada a incrementos que le permitan no solo dar una
respuesta real y convincente a tales compromisos, sino que también
propicien una disminución de los precios.
De acuerdo con el criterio de representantes de diferentes
entidades, el crecimiento de las cosechas demanda el concurso y los
conocimientos del personal calificado que por diversas razones ha
emigrado hacia otros sectores y que es necesario rescatar.
Los asistentes subrayaron que si queremos realmente facilitarle la
compra de productos agrícolas a los consumidores, se impone
transformar la comercialización de manera tal que se haga acopio
rápido y completo de cuanto sea cosechado, con niveles de control y
exigencia que minimicen el papel de los intermediarios.
A partir del análisis exhaustivo del informe presentado a la
asamblea, se constató que los habaneros avanzan en los programas para
la reanimación de las cosechas de arroz, la producción porcina, en la
cual existe el compromiso de romper este año el récord histórico de
carne de cerdo logrado en 1986. También destaca la entrega de leche de
forma directa a más de 450 bodegas, con siete municipios sellados
completamente.
Aún existen insatisfacciones e insuficiencias que, en opinión de
los comunistas del territorio, obligan a luchar por ser cada día
mejores. En correspondencia se habló del papel de vanguardia que toca
al Partido y a su militancia en esta y el resto de las batallas del
pueblo cubano, sobre todo las relacionadas con el fortalecimiento de
la conciencia política y el arsenal ideológico, la lucha contra la
corrupción, el delito y las manifestaciones de indisciplina social.
La asamblea eligió al nuevo Comité Provincial y este a su Buró
Ejecutivo, encabezado por Ulises Guilarte D’ Nacimiento, en condición
de Primer Secretario, quien sustituye a Iván Ordaz Curbelo, demovido
definitivamente de su cargo por cometer errores e indisciplinas
incompatibles con sus responsabilidades.
Al resumir el encuentro, María del Carmen Concepción, integrante
del Secretariado del Comité Central, destacó el protagonismo que debe
caracterizar al Partido y a sus efectivos en todos los retos a
enfrentar por los habaneros, y llamó a trabajar con urgencia por
lograr resultados superiores en la economía, fundamentalmente en la
producción de alimentos, además de elevar el ahorro, la eficiencia, y
la sustitución de importaciones, entre otros importantes objetivos.
Después de subrayar la trascendencia de preparar a las nuevas
generaciones, llamadas a perpetuar la obra de la Revolución y destacar
la urgencia de multiplicar el trabajo político ideológico persona a
persona, María del Carmen Concepción dejó claro que no se pueden
repetir los errores "o resolvemos los problemas —dijo— o
autodestruimos la Revolución que tanta sangre y sudor nos ha costado".