Dos niños murieron y un tercero
resultó herido por manipular una bomba que hallaron detrás de un
hospital, informó hoy la Policía filipina.
Según el reporte, los menores encontraron ayer dos artefactos
explosivos en Rapu-Rapu, población minera de la oriental provincia
de Albay.
El estallido de uno de esos dispositivos mató instantáneamente a
un niño de nueve años de edad, precisa la nota.
Su amigo, de 10 años, originario de Taiwan, falleció horas
después en un centro médico, donde el tercero, dos años menor, aún
recibe tratamiento por sus lesiones, añade.
La Policía investiga cómo llegaron las bombas al patio trasero
del hospital.
En declaraciones a periodistas, un vocero de ese cuerpo de
seguridad dijo que todavía no tienen pistas al respecto.