El director gerente del Fondo
Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, reconoció hoy
que la economía de Estados Unidos continúa débil frente a los
desafíos de una gran crisis.
Pese a los datos positivos del primer trimestre, dados a conocer
recientemente, Strauss-Kahn señaló que el crecimiento en la nación
norteamericana continuará lento durante 2009.
Sólo estoy parcialmente aliviado por las cifras, lo que indica
que hasta ahora la producción en el país no se contrae, dijo durante
un discurso en Montreal.
El titular del FMI indicó, además, que Latinoamérica enfrenta una
creciente amenaza de inflación e instó a las autoridades a tomar
medidas para contener el impacto de las alzas de precios en
alimentos y energía.
Según Strauss-Kahn, la tarea para los funcionarios es asegurar
que el impacto inicial de los precios sea contenido y que las
políticas macroeconómicas eviten con éxito que la inflación se
arraigue en las expectativas y en las demandas salariales.
Sin embargo, analistas reconocen que las causas principales del
creciente costo de la vida en muchos países, son originadas en las
grandes potencias industrializadas.
Estados Unidos es uno de los que más influye en el valor del
petróleo, advierten, donde hasta la especulación, además de la
crisis financiera y los conflictos bélicos, aumentan excesivamente
el precio del barril de crudo a nivel internacional.